Del aula al barrio: jóvenes que transforman el sistema alimentario

Del aula al barrio: jóvenes que transforman el sistema alimentario

¿Qué pasa cuando das a los jóvenes las herramientas y el espacio para promover cambios en su entorno?

Esto es el que hemos vivido este curso 2025-2026 en el Instituto de los Alimentos de Barcelona (IAB) y en la Escuela de Hotelería y Turismo de Barcelona (EHTB): propuestas valientes, compromiso colectivo y acciones creativas para afrontar el reto del desperdicio alimentario.

Un año más, con el apoyo del Ayuntamiento de Barcelona, hemos impulsado un proyecto de Aprendizaje Servicio (ApS) con el cual hemos puesto el foco en la lucha contra las Pérdidas y el Desperdicio Alimentario (PMA) desde una mirada de Justicia Global crítica y comprometida.

A lo largo del proyecto, el alumnado ha pasado de la reflexión a la acción, diseñando iniciativas pensadas para generar un impacto positivo en su entorno más próximo. El alumnado de 1.º de IFE de Auxiliar en Servicios de Restauración y Elaboración de Comidas de la EHTB ha desarrollado su servicio en el Instituto, mientras que los y las estudiantes de 2.º de CFGS de Marketing y Publicidad de la IAB han impulsado acciones de sensibilización en el Instituto y en el Aula Tienda.

El resultado es un conjunto de propuestas creadas por jóvenes y dirigidas a jóvenes: un recetario de aprovechamiento alimentario que invita a ganar autonomía, conciencia y confianza en la cocina; una campaña de sensibilización en el Aula Tienda para promover el aprovechamiento alimentario; unos abanicos para dar a conocer el espigueo como herramienta de prevención y movilización, y un juego de cartas que promueve el aprovechamiento alimentario.

Del descubrimiento a la acción

Al inicio del proyecto, los jóvenes desconocían la problemática del desperdicio alimentario y su dimensión. Se sumergieron en una fase intensa de descubrimiento, experiencias y reflexión crítica: espigueos en el campo, visitas al obrador de es im-perfect® y en La Tienda del Prat de Llobregat, la exposición MUAC: Ecofeminismos aumentados y actividades para profundizar en las conexiones entre cambio climático, desigualdades de género y sistema alimentario.

Además, tuvieron la oportunidad de conocer testimonios de personas del Sur Global vinculadas a procesos migratorios y a proyectos alimentarios, incorporando nuevas miradas y ampliando su comprensión de las desigualdades Norte-Sur globales.

Después de este recorrido, han acabado ideando servicios propios, arraigados a su entorno y con un gran potencial transformador.

“A nivel personal me llevo los conocimientos que he obtenido de manera profunda sobre el iceberg del desperdicio alimentario”, explica un alumno del IAB.

Identificar necesidades, crear soluciones

Después de esta fase inicial, los dos grupos hicieron un pequeño diagnóstico de la situación de su entorno a partir de entrevistas a agentes clave. A partir de aquí, identificaron  problemas locales y propusieron  soluciones. Finalmente, después de valorar las ideas según su viabilidad, impacto y motivación, cada grupo decidió qué servicio quería llevar a cabo para pasar a la acción por el aprovechamiento alimentario.

Este curso, el alumnado de ambos institutos se ha centrado principalmente en acciones de sensibilización basadas especialmente en la comunicación.

Por un lado, los y las estudiantes de 2.º de CFGS de Marketing y Publicidad trabajaron para crear campañas y acciones de sensibilización dentro del mismo instituto. Impulsaron una campaña en el Aula Tienda mediante etiquetas para destacar los productos a punto de caducar y tickets con el coste oculto de algunos platos, para hacer visible su impacto ambiental y evitar el desperdicio. También, diseñaron unos abanicos para promover el espigueo como herramienta de prevención de las pérdidas alimentarias. Finalmente, organizaron una jornada de sensibilización para compañeros y compañeras del Instituto en la que compartieron el proceso vivido y dinamizaron actividades como un quiz y un juego de cartas diseñado por ellos mismos para fomentar el aprovechamiento alimentario.

“Lo que más me ha gustado del proyecto ha sido que nos hemos mezclado toda la clase y hemos trabajado juntos para resolver un problema en común”, nos comentaba un alumno del IAB.

En cambio, el alumnado del EHTB puso el foco en su entorno más inmediato, orientando su servicio hacia otros jóvenes, con el objetivo de reducir el desperdicio alimentario mientras fomentaban la autonomía y el gusto por la cocina.

Como estudiantes de cocina, enseguida detectaron que muchos jóvenes no cocinan porque no saben o les falta motivación. A partir de esta realidad, se propusieron elaborar una compilación de recetas “que gustaran a los jóvenes”. Así, este recetario, creado por jóvenes para jóvenes, busca estimular la motivación y el interés por la cocina, promoviendo la autonomía y la transición hacia la vida adulta a través de recetas atractivas que incorporan trucos de aprovechamiento alimentario.

El grupo organizó una jornada para presentar su proyecto y repartir los recetarios a todo el alumnado y al profesorado del Itinerario Formativo Específico, acompañada de una cata saludable y sostenible con productos de proximidad y de comercio local.

Finalmente, se llevó a cabo la conclusión del proyecto donde ambos grupos pudieron  compartir todo lo aprendido, evaluar el proceso y celebrar las acciones que ellos mismos han hecho realizado.

Para dar continuidad al proyecto, el profesorado del grupo de cada centro recibe una formación sobre el proyecto, la problemática de las pérdidas y el derroche alimentario y la metodología empleada.

Pequeñas acciones, grandes impactos

Desde Espigoladors celebramos este proyecto como un ejemplo inspirador de como la educación puede ser motor de transformación social. Gracias a todas las personas que lo han hecho posible, especialmente a los y las jóvenes que han demostrado que, con creatividad y compromiso, es posible luchar contra el desperdicio y sembrar justicia global desde el aula.

“Ahora, cada vez que se me presenta la oportunidad de tirar comida, me lo pienso mucho, y miro qué opciones tengo para aprovecharlo. También lo hablo con otros compañeros; antes no lo hacía”, alumno del EHTB.

Descubre todo el proyecto de Aprendizaje y Servicio en los dos enlaces:

Con el apoyo de:

Más de 12.000 personas en Cataluña visitan la exposición «Espigar para transformar» 

Más de 12.000 personas en Catalunya visitan la exposición «Espigar para transformar»

Barcelona, Girona, Reus y el Prat de Llobregat han acogido la exposición, combinando sensibilización, participación ciudadana y actividades educativas para promover el aprovechamiento alimentario y visibilizar las pérdidas en el sector primario.

Nuestra exposición itinerante “Espigar para transformar: acción colectiva por el aprovechamiento alimentario”  ha cerrado su recorrido por Cataluña con un balance de más de 12.000 visitantes, alrededor de 1.300 participantes en actividades y 80 acciones de sensibilización, consolidándose cómo una de las iniciativas más destacadas de concienciación sobre el desperdicio alimentario y la sostenibilidad del sistema agroalimentario.

Con esta iniciativa hemos querido acercar a la gente la realidad sobre las pérdidas alimentarias que se producen en el campo e impulsar la acción colectiva para luchar contra el desperdicio de alimentos, a la vez que ponemos en valor la práctica tradicional del espigueo (recoger frutas y verduras en los campos que normalmente quedarían sin cosechar) y el papel fundamental de la agricultura en el sistema alimentario. Así mismo, buscábamos fortalecer el vínculo entre las personas y el origen del que comemos para fomentar modelos de consumo y de producción más sostenibles y justos.

Comisariada por la diseñadora interdisciplinaria Virginia Angulo, y diseñada entre Domestic Data Streamers, Mariana Grande y la Fundación Espigoladors, la propuesta ofrece un recorrido crítico y emocional por las contradicciones del sistema agroalimentario actual. El proyecto combina fotografías del fotoperiodista Jordi Flores, instalaciones artísticas e interactivas del ingeniero creativo Carles Antón Blasco, material audiovisual y contenidos divulgativos que invitan a reflexionar sobre el valor de los alimentos y las consecuencias sociales, económicas y ambientales de su desperdicio.

La itinerancia empezó en el Palacio Robert de Barcelona, donde la exposición permaneció entre septiembre y octubre de 2025 y recibió 7.478 visitantes y 760 participantes en las actividades programadas. Posteriormente llegó a Girona, Reus y finalmente en el Prat de Llobregat, donde se celebró la finalización del proyecto en junio del 2026 con un amplio programa de actividades comunitarias.

A lo largo de su recorrido hemos organizado visitas guiadas, talleres de cocina de aprovechamiento, debates, jornadas técnicas, encuentros de voluntariado y espigueos populares. Estas actividades han permitido implicar tanto la ciudadanía como centros educativos, entidades sociales, administraciones públicas y profesionales de la cadena agroalimentaria en la búsqueda de soluciones frente a las pérdidas de alimentos.

Desde la Fundación Espigoladors siempre hemos destacado que espiguear es mucho más que recoger alimentos que el mercado descarta: es una herramienta de transformación social que permite recuperar el valor de los alimentos, combatir el desperdicio alimentario y reforzar el derecho a una alimentación saludable para toda la población.

Con la conclusión de esta itinerancia, reafirmamos nuestro compromiso de continuar impulsando iniciativas que contribuyan a reducir las pérdidas alimentarias desde el origen y a generar una mayor conciencia colectiva sobre los retos del sistema agroalimentario actual.