NUESTRA HISTORIA
Todo empezó con una hipótesis: ¿y si frutas y verduras imperfectas y excluidas del mercado dieran oportunidades a personas en situación de riesgo de exclusión social y viceversa?
Nos remontamos al 2014, cuando tres personas soñadoras, Mireia, Jordi y Marina, tuvieron una idea: recuperar una práctica milenaria, el espigado, para abordar grandes retos de la sociedad. Por un lado, la problemática del desperdicio alimentario y, por otro, la falta de acceso a una alimentación saludable ya oportunidades laborales para colectivos en situación de riesgo de exclusión social.
El 1r año fue un viaje de aprendizaje. De las primeras espigadas hasta la elaboración de las primeras conservas se im-perfect, entonces en obradores externos, avanzando hacia lo que somos hoy.
Durante este tiempo, hemos forjado un modelo de triple impacto: combatimos las pérdidas y el desperdicio alimentario, promovemos el derecho a una alimentación saludable y sostenible y creamos oportunidades laborales para personas en situación de riesgo de exclusión social. Hemos replicado nuestra actividad en todo el territorio y hemos diversificado nuestras áreas de acción: comunicamos, investigamos, sensibilizamos, transformamos.
Y lo más importante, cada vez somos más. Voluntarios y voluntarias, campesinado, entidades, comunidad educativa… un movimiento por el aprovechamiento alimentario y por una alimentación más sostenible que no para de crecer.

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