Más de 38 toneladas de alimentos recuperados para prevenir el desperdicio alimentario e impulsar la acción climática en Tarragona

Más de 38 toneladas de alimentos recuperados para prevenir el desperdicio alimentario e impulsar la acción climática en Tarragona

El proyecto de Espigoladors en las comarcas de Tarragona se consolida gracias a la financiación de la Diputación de Tarragona

La Fundación Espigoladors ha recibido una subvención de 17.642,60 euros de la Diputación de Tarragona para desarrollar el proyecto “Espigando territorio, alimentando futuro: Prevención de las pérdidas y derroche alimentario (PMA) como acción climática a la demarcación de Tarragona”, una iniciativa que combina acción climática, apoyo al campesinado, sensibilización ciudadana y garantía alimentaria. 

El proyecto tiene como objetivo prevenir las pérdidas y el desperdicio alimentario en origen, recuperando alimentos que, a pesar de ser perfectamente aptos para el consumo, no llegan a los circuitos comerciales. A través del espigueo y la canalización de excedentes agrarios, estos alimentos se destinan a entidades sociales del territorio, evitando que se conviertan en residuos y generando un impacto positivo tanto desde el punto de vista ambiental como social. 

La iniciativa se desarrolla en el Camp de Tarragona, las Terres de l’Ebre y el Baix Penedès, donde Espigoladors trabaja en colaboración con productores, entidades sociales, administraciones públicas y personas voluntarias para construir un sistema alimentario más sostenible y resiliente. Entre sus objetivos hay la reducción de las pérdidas alimentarias al sector primario, la sensibilización de la ciudadanía sobre los impactos del derroche alimentario y la promoción del aprovechamiento de los recursos alimentarios como herramienta de mitigación del cambio climático.

Cada quilo de alimento recuperado, son recursos ahorrados

La reducción de las pérdidas y el desperdicio alimentario es considerada una de las medidas más efectivas para disminuir la huella ambiental del sistema alimentario. Cada kilo de alimentos recuperado evita el desperdicio de recursos naturales como el agua, la energía o el suelo agrícola, además de las emisiones asociadas a su producción. Al mismo tiempo, el proyecto contribuye a reforzar la viabilidad de las explotaciones agrarias y a poner en valor el papel del campesinado en la conservación del territorio, el paisaje y la biodiversidad. 

Los resultados logrados durante el desarrollo del proyecto evidencian este impacto. Se han llevado a cabo 49 canalizaciones de alimentos, que han permitido aprovechar productos ya cosechados pero sin salida comercial, y se han recuperado 38.884 kilos de alimentos (más de 184.000 raciones de comida) que han podido ser destinados a la alimentación de personas en situación de vulnerabilidad en lugar de convertirse en residuos. Además, 312 personas voluntarias han participado en las diferentes actividades de espigueo y sensibilización, y la red territorial se ha ampliado con la incorporación de 4 nuevos productores y productoras comprometidos con la prevención de las pérdidas alimentarias.

Gracias a estas espigadas y canalizaciones se han ahorrado 25.000kg de C02, el que supone más de 10.600.000 de litros de gasolina o 189,3 millones de litros de agua o el que es el mismo: 2,3 millones de duchas! (si te ducharas cada día, tardarías más de 6000 años al gastar tanta agua!)

Más allá de la recuperación de alimentos

El proyecto, además, genera beneficios directos para la ciudadanía. Por un lado, contribuye a reducir el impacto ambiental asociado al derroche alimentario y a avanzar en la lucha contra el cambio climático. De la otra, facilita el acceso a fruta y verdura fresca, de temporada y de proximidad a través de las entidades sociales del territorio. También acerca la ciudadanía al mundo agrario, fomentando el conocimiento de la realidad del campesinado y promoviendo hábitos de consumo más responsables y sostenibles. La participación de centenares de personas voluntarias refuerza, a la vez, las redes comunitarias e impulsa una mayor implicación ciudadana en la construcción de un modelo alimentario más justo.

Uno de los ejes destacados del proyecto ha estado también la sensibilización ambiental. En este marco, la ciudad de Reus acogió, del 15 de abril al 5 de mayo, la exposición itinerante “Espiguear para transformar”, una muestra destinada a acercar a la ciudadanía la problemática de las pérdidas y el derroche alimentario y sus impactos sociales y ambientales. La exposición presentó el espigueo como una herramienta de transformación social y ambiental, invitando a reflexionar sobre el valor de los alimentos, la tarea del campesinado y la necesidad de avanzar hacia modelos de consumo más sostenibles.

La programación se complementó con varias actividades abiertas al público, entre las cuales un taller de showcooking de aprovechamiento alimentario, una jornada técnica dirigida a las industrias alimentarias para abordar estrategias de prevención de las pérdidas de alimentos y una jornada de voluntariado de espigueo que permitió vivir en primera persona la experiencia de recuperación de alimentos en el campo. Estas actividades han contribuido a reforzar la vertiente educativa del proyecto y a generar espacios de participación y reflexión alrededor de la sostenibilidad alimentaria y la acción climática.

Con el apoyo de la Diputación de Tarragona, la Fundación Espigoladors continúa consolidando una red territorial que conecta campesinado, entidades sociales y ciudadanía para prevenir las pérdidas alimentarias, reducir el impacto ambiental del sistema alimentario y garantizar que alimentos perfectamente aprovechables lleguen a las personas que más les necesitan

Con el apoyo de:

Del campo a los fogones: espigar, cocinar y empoderar comunidades

Del campo a los fogones: espigar, cocinar y empoderar comunidades

Más de 12.800 kg recuperados, más de 20 entidades participantes y cientos de personas implicadas en tres proyectos que ponen a las personas usuarias en el centro.

 “Trencamp: Espigueo y cocina de aprovechamiento como herramientas para promover la integración social” y “El espigueo, una herramienta para el empoderamiento comunitario” en Barcelona y “FarmLink: Espigueo con impacto social” en Tarragona, llegan a su final. Tres iniciativas que comparten una misma esencia y una mirada transformadora sobre el derecho a la alimentación.

A pesar de desplegarse en territorios y contextos diversos, los tres proyectos han tenido un objetivo común: impulsar espigueos y talleres de cocina de aprovechamiento con personas usuarias de servicios de distribución de alimentos, invitándolas a formar parte activa del proceso por el que llegan los alimentos a sus cestas. Un paso imprescindible para avanzar hacia modelos más dignos, participativos y sostenibles.

¿El resultado? Más de 12.800 kg de alimentos recuperados, más de 20 entidades sociales participantes, más de 400 personas implicadas entre usuarios y voluntariado, y 12 talleres de cocina de aprovechamiento realizados.

Del campo a la cocina: cerrar el círculo

Desde Espigoladors trabajamos el espigueo como herramienta social y ambiental, pero este año hemos querido ir un paso más allá y cerrar el círculo: del campo a los fogones. Las personas participantes no sólo han recuperado fruta y verdura que se habría desperdiciado, sino que también han participado en talleres de cocina de aprovechamiento, aprendiendo a sacar el máximo provecho de alimentos muy presentes en las cestas de ayuda alimentaria.

Estos espacios han sido mucho más que espigar o cocinar: se han convertido en lugares de encuentro, intercambio y bienestar. Personas de procedencias muy diversas han compartido recetas, saberes y tradiciones gastronómicas, a la vez que disfrutaban de una experiencia colectiva a menudo excepcional, como salir al campo después de mucho tiempo. Un proceso que refuerza vínculos, autoestima y sentimiento de pertenencia, y que sitúa a las personas usuarias como protagonistas activas del sistema alimentario, no sólo como receptoras de alimentos.

El voluntariado, una pieza clave que se ha consolidado

Uno de los elementos más relevantes de 2025 ha sido la consolidación del papel del voluntariado en este tipo de proyectos. Si el año pasado iniciamos una prueba piloto, este año hemos reforzado y ampliado esta participación.

Las voluntarias y voluntarios han estado presentes en todo el proceso: en la captación con las entidades, en los espigueos y en los talleres de cocina. Más allá del apoyo logístico y organizativo, han tenido un papel clave como personas mentoras, acompañando a participantes que nunca habían espigado, compartiendo experiencias y ayudando a generar un clima de confianza y acogida.

Este acompañamiento humano ha sido fundamental, especialmente para personas que hacía tiempo que no salían de la ciudad o que se acercaban por primera vez a una actividad como el espigueo. Los indicadores confirman el crecimiento de los proyectos respecto a años anteriores, pero el valor real radica en lo que no siempre puede medirse: las conversaciones, las sonrisas, los aprendizajes compartidos y los agradecimientos de personas que han vivido las actividades como una oportunidad única.

Cerramos estos tres proyectos con la certeza de que espigar y cocinar transforman, y con la voluntad de seguir construyendo modelos alimentarios más justos, participativos y arraigados en el territorio.

Con la colaboración de: DISA Sant Josep Oriol, DISA Trinitat, Asociación de Familias Monoparentales, DISA Sant Andreu, Fundación Áurea, Ágape, DISA Sagrada Familia, Rebost Terrassa, El Xiprer, PAC Badalona, DISA Premia, ENTORN Mataró, la Botiga del Prat, Aliments Solidaris Sant Boi, Caritas Sant Pere de Cambrils, Creu Roja Cambrils, Creu Roja Miami-Mont-roig, Centre Social El Roser, Cáritas Interparroquial de Reus, Cáritas Sant Bernat Calvó de Reus, Cáritas Sant Pere Apostol de Reus, Cáritas Sant Joan Baptista de Reus, Xarxa Ajuda Mútua Alimentària de Reus i Tarragona, Creu Roja Reus.

Con el apoyo del Ayuntamiento de Barcelona, la Diputación de Barcelona, el Departamento de Agricultura, Ganadeía, Pesca y Alimentación y EU Staff for Climate (King Baudouin Foundation).

Recibimos el Premio Lluís Martí de Voluntariado al valor socioambiental 2025

Recibimos el Premio Lluís Martí de Voluntariado al valor socioambiental 2025

Un reconocimiento de la Federación Catalana de Voluntariado Socia al compromiso social y ambiental del voluntariado de Espigoladors

Este miércoles 10 de diciembre, el equipo de Espigoladors de Tarragona tuvimos el placer de asistir a la celebración del Día Internacional del Voluntariado 2025, organizada por la Federación Catalana de Voluntariado Social (FCVS) en su sede de Tarragona. Un acto emotivo y necesario para reconocer la labor de todas las entidades y personas voluntarias que, día tras día, contribuyen a transformar la sociedad.

En este marco, recibimos una noticia que nos llenó de alegría: Espigoladors hemos ganado el Premio Lluís Martí de Voluntariat al valor socioambiental 2025, en la categoría absoluta.

Este galardón pone en valor los proyectos que impulsamos para fomentar el voluntariado entre las personas usuarias de servicios de distribución de alimentos, muchas de las cuales reciben productos provenientes de los campos espigados. A través de estos programas, queremos promover el empoderamiento, la participación y la comunidad, alejándonos de enfoques asistencialistas y abriendo caminos para que personas que nunca antes habían hecho voluntariado descubran su potencial transformador.

También, hacemos extensivo este reconocimiento a todas las personas voluntarias espigadoras, que cada día nos acompañan a los campos y hacen posible que la lucha contra el derroche alimentario sea una realidad.

La enhorabuena, también, a todas las entidades y finalistas presentadas, así como a las personas voluntarias premiadas. Mención especial para Dolors Sabaté de Cáritas Sant Pere de Cambrils, por toda una vida de compromiso y a Ángels Garreta de la Fundación Santa Teresa de El Vendrell, por su dedicación como técnica de voluntariado y por sumar tantas veces a nuestro lado.

La FCVS impulsa estos premios con el objetivo de visibilizar proyectos que, gracias al voluntariado, contribuyen a un presente y un futuro más justo, solidario y sostenible. Una tarde llena de energía, reconocimiento y comunidad que nos anima a seguir espigando juntas.

Impulsamos el salto del espigueo a escala estatal

Impulsamos el salto del espigueo a escala estatal

Entidades y organizaciones de Valladolid, Madrid, Tenerife, Navarra, Valencia y Aragón se suman a la lucha para reducir las pérdidas alimentarias en la producción primaria.

En Espigoladors hemos puesto en marcha un proyecto que nos llena de emoción: crear la primera comunidad estatal de espigueo. Nuestro objetivo es claro, reducir las pérdidas alimentarias en el campo, reforzar la seguridad alimentaria y promover prácticas agrícolas más sostenibles en toda España.

Y ya hemos dado los primeros pasos. Esta semana hemos reunido en nuestra sede del Prat de Llobregat (Barcelona) a representantes de las entidades y organizaciones participantes (Ayuntamiento Valle del Yerri, Buruxka de Navarra, CERAI Valencia, CERAI Aragón, Fundación Intras de Valladolid, Despilfarro Alimentario de Valladolid, Heliconia de Madrid, y Grupo Informal de personas La Rebusca de Tenerife) para un encuentro formativo que nos ha permitido conocernos, compartir experiencias y empezar a preparar las primeras pruebas piloto que se desarrollarán en los distintos territorios junto a agricultores, administraciones, voluntariado y organizaciones sociales.

Gracias al proyecto Cultivate, financiado por la Unión Europea, desde Espigoladors estamos acompañando dichas entidades para impulsar acciones piloto de espigueo entre noviembre de 2025 y febrero de 2026. Un primer gran paso hacia la réplica de nuestro modelo.

Una iniciativa que combina sensibilización, formación y acompañamiento práctico, porque queremos que cada entidad pueda adaptar el espigueo a su contexto local y hacerlo crecer allí donde más impacto puede tener.

El espigueo o rebusca: de una práctica tradicional a una herramienta para transformar el sistema alimentario

Desde hace once años trabajamos para recuperar y dignificar el espigueo. Creemos firmemente en su potencial para impulsar una transición hacia un modelo alimentario más sostenible y justo.

A través del espigueo:

  • Reducimos las pérdidas alimentarias en el sector primario.
  • Recuperamos excedentes y frutas y verduras que no encajan en los estándares comerciales.
  • Facilitamos el acceso a alimentos frescos a personas en situación de vulnerabilidad.
  • Acercamos a la ciudadanía al campo y al origen real de los alimentos.

Con cada espigueo, crece una comunidad comprometida con la necesidad de repensar cómo producimos y consumimos. Y este año, además, el espigueo ha sido reconocido oficialmente en la Ley 1/2025 de prevención de pérdidas y desperdicio alimentario, un paso que abre nuevas posibilidades para replicarlo en muchos más territorios.

Un encuentro para arrancar motores

Durante tres días hemos compartido con representantes de las entidades y organizaciones participantes jornadas intensivas de formación en nuestra sede en el Prat de Llobregat (Barcelona). Hemos profundizado juntas en el modelo de espigueo, resuelto dudas logísticas y legales y trabajado las herramientas necesarias para poner en marcha las primeras pruebas piloto.

El programa ha incluido:

  • Sesiones técnicas y operativas para garantizar una implementación segura y eficaz.
  • Una visita guiada al obrador de es im-perfect®, donde transformamos excedentes en productos de alto valor añadido.
  • Un espigueo real con voluntariado, para que todas las entidades vivieran el proceso completo: desde entrar al campo hasta clasificar y dar destino al producto recuperado.

Nuestro objetivo es claro: construir una comunidad sólida, preparada y conectada, capaz de replicar el espigueo e impulsarlo como una herramienta esencial para luchar contra las pérdidas alimentarias.

Lo que viene ahora

Entre noviembre de 2025 y febrero de 2026 las entidades participantes llevarán a cabo su primera acción de espigueo bajo el acompañamiento y mentoría de Espigoladors.

Muy pronto se darán a conocer todos los detalles de cada espigueo piloto, mostrando resultados, aprendizajes y experiencias que servirán para consolidar esta comunidad estatal de espigadores y espigadoras.

Con esta iniciativa, Espigoladors y las entidades participantes, reforzamos nuestro compromiso con un sistema alimentario más justo, sostenible y circular, situando el espigueo en el centro de las soluciones para reducir el desperdicio alimentario en España.

Implementamos una herramienta digital para mejorar la gestión de los espigueos y del voluntariado

Implementamos una herramienta digital para mejorar la gestión de los espigueos y del voluntariado

En Espigoladors siempre hemos buscado formas de hacer más eficiente nuestra lucha contra el desperdicio alimentario. Por eso, ponemos en marcha la digitalización integral de los espigueos y reforzamos la coordinación con todos los agentes implicados: voluntariado, campesinado y entidades sociales.

El proyecto, desarrollado con la cooperativa Jamgo, experta en software libre y ético, y financiado con el apoyo de la línea de subvenciones “ENFORTIM l’economia social i solidària” («Fortalecemos la economía social y solidaria) del Ayuntamiento de Barcelona , ​​combina la creación de una base digital sólida para gestionar el voluntariado con la integración de la trazabilidad completa de nuestros espigueos y donaciones.

Una gestión digital eficiente del voluntariado:

Una herramienta digital puntera que permite una gestión integral de nuestro voluntariado digitalizando la administración de todas las fases del ciclo.

Los resultados son claros: menor carga administrativa, mejor atención a la diversidad del voluntariado y una base de datos unificada que facilita la comunicación y la evaluación interna. Esta infraestructura permite también crear nuevos módulos para integrar toda la información sobre espigueos y donaciones.

Trazabilidad completa de las espigadas y donaciones:

Uno de los objetivos del nuevo módulo digital es integrar toda la información de los espigueos y donaciones en un único sistema digital. Esta fase está en desarrollo, pero se quiere conseguir crear fichas detalladas de cada acción, incluyendo fecha, ubicación, productores/as, productos recuperados, cantidades y entidades destinatarias. Además, con esta nueva digitalización, podremos gestionar históricos de productores y productoras y entidades sociales, generar informes por zonas y productos, y coordinar equipos internos con un espacio de trabajo adaptado a cada área: logística, comunicación y espigueo.

Actualmente ya se han realizado los primeros vertidos de datos y se está trabajando en un período de doble registro (sistema antiguo + pruebas del nuevo módulo) para garantizar que todo funcione de forma óptima antes del despliegue completo.

¿Qué supone la iniciativa para Espigoladors?

Cuando el sistema esté completamente desplegado, Espigoladors contará con una herramienta digital única e integral, que permitirá:

  • Coordinar mejor al voluntariado.
  • Hacer seguimiento completo de los espigueos y donaciones.
  • Conectar a todas las partes de la cadena (campesinado, voluntariado y entidades sociales).
  • Generar datos clave para la toma de decisiones y la rendición de cuentas.
  • Optimizar la logística y la movilidad.
  • Centralizar todo el conocimiento de la organización.

En definitiva, una herramienta hecha a medida que responde a las necesidades de nuestra gestión operativa y registro de la trazabilidad, garantizando que cada espigueo tenga un impacto real y reduciendo el desperdicio alimentario.


Autoría de la imagen: Jordi Flores

Espigar para transformar: una exposición que despierta conciencias

Espigar para transformar: una exposición que despierta conciencias

Más de 7.000 visitantes y 40 actividades de sensibilización han hecho del Palau Robert de Barcelona un espacio de transformación colectiva contra el desperdicio alimentario.

Cuando el pasado mes de septiembre inauguramos Espigar para transformar en el Palau Robert, en pleno centro de Barcelona, ​​pocas personas imaginábamos hasta qué punto esta exposición llegaría a tantas miradas y conciencias. Cuatro semanas después, con 7.478 visitantes, podemos decir que la experiencia ha sido una auténtica cosecha colectiva de ideas, emociones y compromiso.

La muestra, comisariada por Virginia Angulo, ha transformado la sala Cotxeres del Palau Robert en un espacio de escucha, de denuncia y de esperanza. El espigueo -esta actividad milenaria de recoger lo que la tierra ofrece y el sistema rechaza- se ha convertido aquí en un símbolo poético. Una metáfora sobre un futuro más justo, arraigado y sostenible.

El recorrido ha invitado a mirar de cerca lo que a menudo queda oculto: las manos que cultivan, las frutas que no llegan al mercado, las voces que resisten. Las imágenes de Jordi Flores han dado cuerpo al «valor de lo invisible«; la instalación de Virginia Angulo ha denunciado las “estéticas impuestas” que condenan kilos y kilos de alimentos; Domestic Data Streamers han dado voz al público con “Recoger es resistir”; y el trabajo digital de Carles Antón ha convertido datos reales en poesía visual.

Pero Espigar para transformar no se ha quedado en las paredes de la exposición. A lo largo de estas semanas, hemos celebrado 40 actividades de sensibilización, desde visitas guiadas a showcookings, talleres familiares y jornadas técnicas y de voluntariado. En total, 760 personas han participado activamente.

Y un dato especialmente esperanzador: cerca de doscientas personas se han inscrito como voluntarias para seguir espigando en todo el territorio.

La exposición se ha convertido en un punto de encuentro entre arte, activismo y comunidad pero también entre ciudad y campo. Ha acercado la realidad del campesinado al público urbano y ha hecho visible la paradoja de un sistema alimentario que produce en exceso, pero reparte desigualdad. Ha hecho sentir que transformar el sistema alimentario comienza por transformar la mirada.

Espigar para transformar cierra su etapa en el Palau Robert, pero abre camino a nuevas itinerancias y escenarios. Porque el mensaje está claro: cada gesto cuenta, cada cosecha transforma.

Gracias a todas las personas que lo han hecho posible: artistas, instituciones, visitantes, voluntarias y equipo de Espigoladors.

Una exposición organizada por Espigoladors, junto con el Palau Robert, con el apoyo del Departamento de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación y el Ayuntamiento de Barcelona y con la colaboración de Fujifilm.

Espigamos futuro de la mano de la Diputación de Tarragona: 40.140 kg de alimentos recuperados en 2025

Espigamos futuro de la mano de la Diputación de Tarragona: 40.140 kg de alimentos recuperados en 2025

Un proyecto que ha conectado campesinado, voluntariado y entidades sociales para transformar la realidad de las pérdidas y el desperdicio alimentario.

Desde el año 2021, gracias al apoyo de la Diputación de Tarragona, en la Fundación Espigoladors hemos podido consolidar una estructura territorial estable para hacer frente a las pérdidas y el desperdicio alimentario en el Camp de Tarragona, las Terres de l’Ebre y el Baix Penedès.

Han sido tres años de intenso trabajo junto al campesinado, las entidades sociales y nuestro voluntariado para demostrar que otra forma de producir, consumir y cuidar el territorio es posible.

¿Qué hemos logrado este 2025?

El proyecto nos ha permitido espigar y canalizar 40.140 kg de alimentos frescos que, de otra forma, se habrían perdido en los campos. Gracias al esfuerzo colectivo:

341 personas voluntarias han participado en espigueos en todo el territorio tarraconense, 70 de ellas por primera vez.

Hemos colaborado con 19 entidades sociales que han hecho posible que los alimentos llegaran directamente a las familias que más lo necesitan. Se ha garantizado el acceso a fruta y verdura de proximidad, de temporada y con frecuencia ecológica a personas en situación de vulnerabilidad.

Además, la actividad de espigar ha tenido un impacto ambiental directo: hemos evitado la emisión de toneladas de CO₂, hemos ahorrado agua y hemos contribuido a preservar el mosaico agrario y la biodiversidad de nuestro entorno.

Más que recuperar alimentos

El espigueo es mucho más que cosechar excedentes: es una herramienta de transformación social y ambiental. Durante estos años, hemos acercado a la ciudadanía al campesinado y al territorio, hemos sensibilizado sobre la problemática de las pérdidas y el desperdicio alimentario y hemos abierto espacios de participación inclusivos para todos.

El proyecto ha contribuido a garantizar el acceso a una alimentación saludable y de calidad para personas en situación de vulnerabilidad, a apoyar al campesinado local y a reducir el impacto ambiental asociado a la pérdida de alimentos. En definitiva, hemos trabajado por un sistema alimentario más justo, sostenible y resiliente, alineado con los grandes retos sociales y ambientales que tenemos como sociedad.

Una red que sigue creciendo

El proyecto no habría sido posible sin la colaboración de ayuntamientos, cooperativas, entidades ambientales, ateneos cooperativos y, sobre todo, el campesinado del territorio.

Actualmente contamos con 64 productores y productoras de toda la provincia comprometidas con el espigueo con quien tenemos convenio firmado y tenemos una relación directa y constante.

Además, la red de entidades sociales con las que colaboramos es cada vez más extensa. En el conjunto de la provincia colaboramos con 33 entidades sociales.

Año tras año, nuevas entidades sociales del territorio que también trabajan con personas vulnerables se han sumado a la lucha por el aprovechamiento alimentario acompañándonos a los campos a espigar. Este año hemos firmado 6 nuevos convenios con entidades sociales para acercarlos a esta actividad.

También queremos poner en valor la dedicación del voluntariado, que con sus manos y tiempo ha sido el motor que hace posible transformar excedentes en oportunidades.

Miramos adelante

Cerramos este proyecto, un año más, con la satisfacción de haber dejado huella y con la convicción de que el espigueo es una herramienta clave para combatir el desperdicio alimentario, impulsar la soberanía alimentaria y cuidar nuestro planeta.

El reto de las pérdidas y el desperdicio alimentario sigue siendo enorme, pero también la fuerza colectiva que existe para combatirlo. Desde Espigoladors seguiremos abriendo caminos e invitando a todo el mundo a formar parte de esta revolución que nace en los campos y llega hasta los hogares.

¡Seguimos!

Fomentamos la participación comunitaria a través del espigueo

Fomentamos la participación comunitaria a través del espigueo

Bajo esta premisa impulsamos el proyecto “Trencamp. Espigueo y cocina de aprovechamiento como herramientas para promover el liderazgo comunitario” con el apoyo del Ayuntamiento de Barcelona y del Departamento de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación.

Por tercer año consecutivo, desde Espigoladors damos continuidad al proyecto “Trencamp. Esipgueo y cocina de aprovechamiento como herramientas para promover el liderazgo comunitario”.

Desde el mes de julio de 2024, hemos podido impulsar 4 espigueos en los que han participado más de 90 personas, la mayoría de ellas pisando los campos por primera vez. Personas usuarias y voluntarias de 8 entidades de Barcelona que se han sumado a esta iniciativa: Disa Sant Andreu, Disa Trinidad, Disa Sant Pacià, Disa Quedem, Ríos de Vida, Fundación Àurea, Fundación Àgape y Asociación de familias monoparentales. Gracias a su ayuda hemos recuperado más de 3000 kg de alimentos 100% aprovechables.

¿Por qué trabajamos con Servicios de Distribución de Alimentos?

El último informe «La crisis alimentaria y la respuesta de la Ciudad de Barcelona» de la Red por el Derecho a una Alimentación Adecuada indica que en 2020, crecieron en un 30% las personas respecto a 2019 en pobreza extrema en Barcelona. Y la tendencia en 2021 parecería que se ha mantenido. Existen varios proyectos, entidades y organizaciones que trabajan para dar respuesta a las situaciones de injusticia alimentaria.

Uno de los modelos más extendidos son los Servicios de Distribución de Alimentos (SDA). A pesar de las buenas prácticas que realizan estos servicios, se observa que tienen una carencia sistémica de fruta y verdura fresca. Debe considerarse que diferentes estudios demuestran que las personas en situación de vulnerabilidad tienden a adoptar un patrón alimentario basado en alimentos de bajo coste, energéticamente densos y poco nutritivos cubriendo así las necesidades energéticas básicas pero aumentando las deficiencias de ciertos nutrientes.

Con esta iniciativa hemos contribuido a construir una ciudad que fomenta la alimentación saludable y la salud comunitaria entre colectivos en situación de vulnerabilidad, acercando el campo y la ciudad mediante el espigueo en los campos del Parque Agrario del Baix Llobregat y de otras zonas agrícolas periurbanas, contribuyendo a la reducción del impacto ambiental a través de la prevención de las pérdidas y el desperdicio alimentario de las hortalizas que se recuperan y canalizan.

Nuestra voluntad es que las personas que son receptoras de alimentos de las SDAs y otras entidades e instituciones, sean partícipes de la obtención de sus alimentos y que, a su vez, sean parte del proceso que distribuye alimentos a otras personas que se encuentran en su misma situación. Esta mirada genera motivación, activación y realización a muchas personas que se encuentran en esa situación.

El espigueo, una herramienta de transformación social:

Este año, hemos querido continuar formando a las personas voluntarias de Servicios de Distribución de Alimentos, mejorando la acogida entre las personas usuarias de una actividad como es el espigueo, promoviendo su autonomía fuera de sus zonas de confort, así como el establecimiento de relaciones y vínculos personales entre personas diferentes a sus ambientes y dinámicas.

A través de este proyecto hemos fomentado la confianza de todas las personas implicadas con la actividad del espigueo, para que puedan acompañarnos siempre que lo deseen. El espigueo es una herramienta de transformación social que apodera a las personas beneficiarias de los alimentos. Por eso, queremos que sea una opción cotidiana entre las actividades de la entidad. También es un espacio para adquirir conocimientos, incentivar la actividad física, generar un sentimiento de pertenencia y tener contacto con la naturaleza.

La implicación de nuestro voluntariado:

El voluntariado ha sido clave en el proyecto Trencamp 2024, aportando energía y compromiso a cada etapa. Hemos contado con personas de nuestra red de voluntariado, que no sólo han ayudado a conducir los espigueos, sino que también han colaborado en las fases de promoción del proyecto y captación de participantes, así como en la dinamización de las entidades participantes, haciendo posible una red más activa y cohesionada.

Además, durante los espigueos, han tomado un rol de mentoría, acompañando y guiando a las personas usuarias que participaban por primera vez, ofreciéndoles apoyo y creando un espacio de confianza y aprendizaje mutuo. Esta experiencia ha reforzado el vínculo entre voluntariado y comunidad, demostrando que cuando trabajamos juntos, nada puede detenernos.


Las (S)àvies por el clima del Poble-sec espigan 320 kg de albaricoques en el Baix Llobregat

Las (S)àvies por el clima del Poble-sec espigan 320 kg de albaricoques en el Baix Llobregat

Una acción que da el pistoletazo de salida del ciclo de actividades “Aprovechar es de (S)àvies” para fomentar la alimentación sostenible y la cocina de aprovechamiento en los barrios del Poble-sec y de la Font d’en Fargues de Barcelona.

Los y las participantes del proyecto (S)àvies por el clima han dinamizado, con el apoyo de Espigoladors, un espigueo de albaricoques en el Baix Llobregat. Durante la jornada hemos recuperado un total de 320 kg de esta fruta y han participado más de una treintena de personas vecinas y miembros de las entidades Pla d’Acollida Poble-sec per a Tothom y CRI Creu dels Molers del barrio del Poble-sec.

Todo el producto espigado se ha destinado a entidades sociales de la zona: Aliments Solidaris de Sant Boi, P.A.C Badalona, ​​La Botiga del Prat del Llobregat y la Fundación Áurea.

Un encuentro magnífico donde las (S)àvies han podido poner en práctica todos los conocimientos aprendidos y los han compartido con las personas participantes. Tejiendo alianzas, disfrutando de una actividad al aire libre y, además, luchando contra la problemática de las pérdidas alimentarias y por el derecho a una alimentación saludable y sostenible.

Con esta actividad, además, las (S)àvies han podido generar un impacto positivo en el medio ambiente evitando la emisión equivalente de 155,2 kg de CO2 y ahorrando un total de 205,4 m3 de agua, el equivalente a 2.568 duchas.

La acción ha dado el pistoletazo de salida al ciclo de actividades “Aprovechar es de (S)àvies” que se desarrollará hasta junio de 2025 y que tiene como objetivo promover el aprovechamiento alimentario, el consumo consciente y la alimentación saludable y sostenible entre la ciudadanía de Barcelona.

Actividades que han sido diseñadas por las mismas (S)àvies, dos grupos de personas de más de 60 años de los barrios del Poble-sec y la Font d’en Fargues. Acciones creadas para transmitir sus saberes y todo lo que han aprendido con el acompañamiento de la Fundación Espigoladors, durante los últimos 6 meses, en torno a la sostenibilidad del modelo agroalimentario, la problemática de las pérdidas y el desperdicio alimentario y sus impactos socioambientales, entre otros.

Otras actividades previstas dentro del ciclo «Aprovechar es de (S)àvies»:

El próximo 9 de junio de 12:30 a 14 h, las (S)àvies dinamizarán una cata de recetas de aprovechamiento durante la Fiesta Mayor de la Font d’en Fargues, en la plaza de la Font d’en Fargues.

Durante el mes de junio realizarán varios talleres de cocina de aprovechamiento para entidades y colectivos del Poble-sec en el Centro Cívico El Sortidor.

Próximamente, se comunicarán más actividades que darán continuidad al proyecto.



El espigueo: una herramienta de inclusión y transformación social para garantizar el derecho a la alimentación

El espigueo: una herramienta de inclusión y transformación social para garantizar el derecho a la alimentación

Bajo este nombre impulsamos un proyecto que tiene como objetivo seguir trabajando por un modelo transformador de garantía alimentaria que empodere a las personas en situación de vulnerabilidad y riesgo de exclusión social.

Desde Espigoladors impulsamos la iniciativa “El espigueo: una herramienta de inclusión y transformación social para garantizar el derecho a la alimentación” con el apoyo de la Fundación La Caixa.

El proyecto nace con el objetivo de consolidar y extender nuestra red de colaboración con entidades sociales de todo el territorio catalán para incrementar la participación de colectivos en situación de vulnerabilidad en nuestras acciones de despilfarro. De esta forma, damos continuidad a una línea de acción iniciada con otros proyectos en los que hemos trabajado para impulsar el potencial del despilfarro como herramienta de dinamización social y comunitaria, empoderamiento y garantía del derecho a la alimentación sostenible y saludable .

A pesar de tener al alcance pocas cifras cuantitativas sobre la realidad de las personas que viven con inseguridad alimentaria, en Cataluña el 24,4% de la población se encuentra en riesgo de pobreza o exclusión social según los datos más recientes del Instituto de Estadística de Cataluña (Idescat, 2023). Este indicador mide la proporción de población que se encuentra: o bien en situación de riesgo de pobreza (18%), o bien en situación de privación material y social severa (8,9%), o que vive en hogares con una intensidad en el trabajo muy baja (6,6%).

En este contexto, uno de nuestros objetivos como entidad es luchar por garantizar el derecho a una alimentación saludable y sostenible al alcance de toda la población. Por eso, trabajamos de la mano con servicios de distribución gratuita de alimentos. Ahora bien, como ya hemos hecho con otras iniciativas, queremos seguir promoviendo un cambio en los modelos de garantía alimentaria en los que, hasta ahora, las personas receptoras tienen un rol muy pasivo. El espigueo es una actividad que nos permite promover que todas estas personas puedan convertirse en agentes activos en el proceso que garantiza su acceso a alimentos de proximidad, saludables y sostenibles.

Además, otro factor clave es ampliar los espacios de conocimiento y cooperación entre las personas en situación de vulnerabilidad con otros de su entorno. En este sentido, queremos que todas ellas puedan participar de la mano de nuestro propio voluntariado o de usuarias y usuarios de otras entidades sociales de la zona. Así, tejemos nuevas alianzas y hacemos crecer a la comunidad para seguir defendiendo el derecho a una alimentación saludable y sostenible.

¿Qué hemos hecho hasta ahora?

La iniciativa ya está en plena marcha y ya hemos arrancado los primeras espigueos en las Terres de l’Ebre y en el Maresme.

Concretamente, estuvimos en La Vall de Benifallet con 10 personas voluntarias de Espigoladors, 26 jóvenes menores tutelados y 6 educadoras que venían de tres centros de las Terres de l’Ebre de la Fundación Diagrama. De la mano, recuperamos 740 kg de col kale. También, estuvimos en Cabrera de Mar donde espigamos 2.900 kg de cebolletas con personas usuarias del programa prelaboral del CFP Maresme y 3 voluntarias de nuestra bolsa.

Dos jornadas que nos permitieron generar un espacio de sensibilización sobre las pérdidas y el desperdicio alimentario, de cohesión social, trabajo cooperativo e interrelaciones personales, al tiempo que recuperamos alimentos frescos que de otra forma se hubieran desperdiciado.