#BarcelonaEspigola bate récords de participación en su sexta edición

#BarcelonaEspigola bate récords de participación en su sexta edición

Más de 900 personas y más de cuarenta entidades sociales han participado en la edición de este año para espigar más de 5.000 kg de naranja amarga.

La sexta edición de #BarcelonaEspigola ha vuelto a llenar las calles de la ciudad de compromiso, comunidad y economía circular. Este año, la iniciativa ha crecido tanto en alcance como en participación: hemos llegado a 8 distritos de la ciudad —con la incorporación, por primera vez, de Sarrià – Sant Gervasi— y hemos alcanzado un récord histórico de participación con más de 900 personas implicadas.

Entre vecinos y vecinas, entidades sociales, centros educativos y equipamientos municipales hemos podido recuperar más de 5.000 kg de naranja amarga de las calles de Barcelona para darles una segunda vida.

Con el impulso del Ayuntamiento de Barcelona y Parques y Jardines, #BarcelonaEspigola continúa consolidándose como una acción de ciudad que promueve el aprovechamiento alimentario, fomenta la participación ciudadana y avanza hacia un modelo más sostenible y comprometido.

Una edición marcada por la energía colectiva

  • En Sant Martí, el espíritu festivo volvió a ser protagonista. El Casal de Barrio de La Verneda llenó la jornada de energía y complicidad vecinal, con un delicioso desayuno y una degustación de La Marga para coger fuerzas. Además, el ritmo vibrante de los tambores acompañó el espigueo, convirtiendo la mañana en una celebración colectiva.
  • En el distrito de Les Corts, disfrutamos del entorno privilegiado del Monasterio de Pedralbes, donde las entidades participantes pudieron descubrir espacios como el pequeño huerto del monasterio mientras recuperábamos las naranjas amargas.
  • En el Eixample, dos pequeños pasajes llenos de naranjos, entre Rambla de Catalunya y Passeig de Gràcia, se convirtieron en escenario de un espigueo lleno de entusiasmo. Alumnos de los centros de la misma calle bajaron a participar, algunos repitiendo experiencia.
  • En las calles de Gràcia y en la emblemática Plaça de la Vila de Gràcia, vivimos una jornada radiante, con un día que parecía de primavera y muchas personas se acercaban para descubrir la iniciativa.
  • En Horta-Guinardó, las calles se llenaron de ganas de dar segundas oportunidades a las naranjas amargas, consolidando la participación del distrito en esta acción transformadora.
  • En Sant Andreu, que ya lleva seis años llenándose de espigadores y espigadoras de todas las edades, actuamos en la calle Peronella, una de las zonas con más naranjos amargos de la ciudad. Este año, la acción se ha llevado a cabo especialmente de la mano de entidades sociales del distrito.
  • Por primera vez, Sarrià – Sant Gervasi se ha sumado a #BarcelonaEspigola. Hemos recuperado naranjas amargas en la calle Johann Sebastian Bach y en la Avenida de Pau Casals, junto a la Plaça de Francesc Macià. La jornada también incluyó una degustación de La Marga, compartiendo el resultado del espigueo con las personas participantes.

Un éxito colectivo

Esta sexta edición ha sido, sin duda, la más participativa hasta ahora. El crecimiento en número de distritos, entidades implicadas y personas participantes demuestra que #BarcelonaEspigola es ya una iniciativa consolidada y apreciada.

Más allá de los 5.000 kg recuperados, el verdadero valor es la red que se teje: comunidad, conciencia ambiental y acción compartida por una ciudad más justa, sostenible y comestible.

Y el ciclo ya continúa: todos los kilos recuperados se están transformando en La Marga en el obrador de es im-perfect®, donde las naranjas amargas se convierten en mermelada para volver a los barrios y distribuirse a través de las entidades sociales participantes. Una segunda vida que cierra el círculo y da sentido a cada espigueo.

La 1a Jornada Ciudades Comestibles reúne a municipios de todo el territorio para impulsar el espigueo urbano

La 1a Jornada Ciudades Comestibles reúne a municipios de todo el territorio para impulsar el espigueo urbano

Un espacio de encuentro para compartir retos, aprendizajes y oportunidades en torno al aprovechamiento de los frutos urbanos.

Ayer, 29 de enero celebramos la 1a Jornada Ciudades Comestibles, un encuentro impulsado por Espigoladors que reunió municipios que se han sumado a la comunidad de Ciudades Comestibles. La jornada fue un espacio para compartir experiencias, poner en común impactos y aprendizajes y, sobre todo, para reflexionar colectivamente sobre los retos y oportunidades que plantea el aprovechamiento de los frutos del arbolado urbano en nuestros pueblos y ciudades.

A lo largo de la mañana, municipios como Reus, El Prat de Llobregat, San Boi de Llobregat, Torredembarra, Cornellá de Llobregat, San Juan Despí, Premià de Mar y Barcelona compartieron su recorrido, en una jornada que combinó contenidos técnicos, debate, una degustación y una visita al centro de producción de es im-perfect.

Experiencias compartidas y retos de futuro para las ciudades comestibles:

La jornada comenzó con la presentación del proyecto Urban(eat)a: Ciudades Comestibles, a cargo de Espigoladors, repasando los inicios en Barcelona en 2021, con los primeros espigueos urbanos. Un proyecto piloto financiado por Singulars permitió probar varios productos, identificando la naranja amarga, la aceituna y la algarroba como frutos con gran potencial de transformación, sin dejar de buscar nuevas oportunidades.

El proyecto tiene tres ejes principales: recogida y revalorización de frutos urbanos, transformación alimentaria y sensibilización ciudadana con espigueos y talleres. Se destacó la diversidad de frutos recuperados —moras, peras, limones, nísperos— y la necesidad de continuar con la investigación para ampliar las posibilidades de transformación.

Durante la jornada, los municipios participantes expusieron cómo han adaptado el proyecto a su realidad: formatos de espigadas, talleres, productos transformados y estrategias de sensibilización. Los testigos mostraron que el despilfarro urbano puede ajustarse a diversas realidades locales y funcionar como herramienta de cohesión social, más allá de la recogida de frutos.

Los retos legales del espigueo urbano:

Uno de los puntos centrales de la jornada fue el espacio dedicado a los retos legales del espigueo de los frutos urbanos, a cargo de Meritxell Martínez (INSTA). En esta sesión se presentaron las conclusiones de un informe sobre el marco legal del espigado urbano, con un análisis de la normativa estatal, autonómica y europea, así como de otras experiencias existentes.

Se abordaron cuestiones clave como la seguridad alimentaria, la participación del voluntariado, la trazabilidad de los productos, la comercialización y los procedimientos asociados. Tal y como se puso de manifiesto, la singularidad y novedad del espigueo urbano genera interrogantes, pero también oportunidades para construir marcos adaptados a esta realidad.

Una cata por descubrir y una visita para imaginar el futuro:

La jornada incluyó también una degustación de productos de la red de Ciudades Comestibles, un desayuno elaborado a partir de frutos del arbolado urbano transformados en los diferentes municipios participantes. Este espacio permitió no sólo degustar los productos, sino también compartir ideas, recetas y nuevas posibilidades de aprovechamiento.

Finalmente, cerramos la jornada con una visita al obrador de es im-perfect, donde las personas asistentes pudieron conocer de primera mano el centro de producción y explorar las posibilidades de futuro en la transformación de productos provenientes del espigamiento urbano.

Seguimos haciendo crecer las ciudades comestibles:

La 1ª Jornada Ciudades Comestibles fue un encuentro muy enriquecedor que confirma el creciente interés de los municipios por repensar la gestión del arbolado urbano y avanzar hacia modelos más resilientes, circulares y socialmente transformadores. Compartir camino con varios municipios nos permite adaptarnos, innovar e imaginar nuevos formatos, colectivos y usos posibles.

Desde Espigoladors, marchamos con una valoración muy positiva y con la voluntad de continuar trabajando codo con codo con los municipios, ampliando la red de Ciudades Comestibles y consolidando el despilfarro urbano como una herramienta clave contra el derroche alimentario ya favor de unas ciudades más vivas, conectadas y comestibles.

Una iniciativa impulsada con la financiación de The Nando and Elsa Peretti Foundation.

5.354 kg de naranja amarga recuperada de las calles de Barcelona de la mano de más de 500 personas voluntarias

5.354 kg de naranja amarga recuperada de las calles de Barcelona de la mano de más de 500 personas voluntarias

Más de cincuenta equipamientos, centros educativos o entidades sociales han sido beneficiarias de La Marga, la mermelada solidaria.

Un año más, la iniciativa Barcelona Espigola, impulsada por el Ayuntamiento de Barcelona con Parques y Jardines para promover una ciudad más sostenible y circular, ha sido un éxito.

Este 2025, de nuevo, del 6 al 11 de febrero, las calles de Barcelona se llenaron de voluntarios y voluntarias para recuperar las naranjas amargas de la ciudad. Espigamos nada menos que 5.354 kg de naranja amarga con la participación de más de 500 personas, buena parte en representación de 35 entidades (escuelas, entidades sociales y colectivos vecinales).

Pero esto no ha sido todo. Este año, hemos contado con la participación de un total de siete distritos: Sant Andreu, Les Corts, Ciutat Vella, Sant Martí, Gràcia, el Eixample y, por primera vez, Horta-Guinardó, con un espigueo que también sirvió para tejer redes con proyectos como las (S)àvies por el Clima, impulsado por Espigoladors.

La mermelada solidaria La Marga

Gracias a los espigueos hemos podido elaborar en el obrador de la empresa de inserción es im-perfect un total de 13.400 unidades de la mermelada social #LaMarga, que se ha distribuido a entidades vecinales y colectivos de los diferentes distritos En total, 58 equipamientos, centros educativos o entidades de los siete distritos han sido beneficiarios de la donación.

También, desde Sant Andreu, se ha realizado un acto simbólico de entrega para poder hacer llegar La Marga a las entidades que formaron parte de las espigadas del mes de febrero.

Más allá de los espigueos:

La iniciativa, además, ha contado con una serie de acciones de sensibilización para poder debatir sobre la problemática del desperdicio alimentario y el derecho a una alimentación saludable y sostenible.

Unos encuentros en los que hemos abordado esta problemática desde diferentes perspectivas:

  • Hemos reflexionado sobre dimensión global del desperdicio, sus causas y las graves consecuencias sociales, económicas y ambientales que genera.
  • Hemos descubierto #BarcelonaEspigola como una iniciativa que da valor a lo que a menudo se considera residuo, transformándolo en recurso y devolviéndolo a los barrios en forma de mermelada social.
  • A través del tacto, el olfato y el gusto, hemos descubierto diferencias entre la naranja dulce y la amarga, poniendo en valor también las frutas (im)perfectas que no encajan con los estándares del mercado, pero que son 100% comestibles.
  • Y, por primera vez, hemos elaborado mermelada de naranja amarga, reflexionando sobre la alimentación saludable y sostenible. Incluso hemos creado nuestras propias etiquetas para la mermelada recién hecha.

En total, los talleres contaron con la participación de 18 entidades y más de 350 personas.

Una ciudad comestible, participativa e inclusiva

#BarcelonaEspigola ha demostrado, una vez más, que es un proyecto con una gran capacidad de implicar a colectivos muy diversos, encontrando espacios que se adaptan a las necesidades de cada uno de ellos y construyendo, desde la práctica, una ciudad más cohesionada y sostenible.

Gracias a todas las personas, entidades, escuelas, colectivos, distritos y voluntarias que han hecho posible esta edición. Es el ingrediente clave que hace que todo esto tenga sentido.

Entregamos a Torredembarra los productos elaborados como resultado de los espigueos urbanos impulsados

Entregamos a Torredembarra los productos elaborados como resultado de los espigueos urbanos impulsados

El Ayuntamiento recibió un total de 72 litros de aceite de oliva y 2.000 botes de mermelada de naranja amarga, fruto del proyecto Urban(Eat)a.

El viernes 14 de marzo, el Ayuntamiento de Torredembarra impulsó un acto donde, desde Espigoladors, entregamos los productos resultantes de los espigueos urbanos impulsados en el municipio durante 2024 y enero y febrero de 2025.

Una iniciativa, que hasta el momento ha contado con la participación de 193 personas voluntarias entre Espigoladors y otros colectivos vinculados con la Torre como la Escuela Antoni Roig, la Fundación Onada y la Fundación Santa Teresa. Unos espigueos donde hemos podido recuperar un total de 2.280 kg de frutos, incluyendo naranja amarga, algarrobas, aceitunas y moras. Durante el 2024 se realizaron 6 espigueos en el municipio y, desde que ha comenzado el 2025, ya se han llevado a cabo 2 más.

Aprovechando los frutos de los árboles que se encuentran en espacios públicos, éstos se transforman en recursos alimentarios con una finalidad social, como mermeladas y aceite, evitando que acaben como residuos y luchando contra el desperdicio alimentario. Las mermeladas, las hemos elaborado en la empresa social de inserción es im-perfect®, que tiene como propósito dar oportunidades a alimentos excluidos del mercado y a personas en situación de riesgo de exclusión social. Y para el aceite de oliva y la transformación de las algarrobas, se ha trabajado con la cooperativa de la Nou de Gaià.

Espigueo urbano de moras
Espigueo urbano de algarrobas
Foto: Anna F. – Ayuntamiento de Torredembarra

Un acto para visibilizar la lucha por el aprovechamiento alimentario de las ciudades:

El acto ha contado con la presencia del alcalde de Torredembarra, Vale Pino, y los concejales Angie Muñoz (Sostenibilidad), Marga Rovira (Acción Social e Igualdades) y Joel Ramírez (Participación Ciudadana). También han asistido Pere Campiñez, técnico del Campo de Tarragona de la Fundación Espigoladors, así como representantes de las entidades que recibirán finalmente el producto de manos del Ayuntamiento: Gerard Gros, director de la Escola Antoni Roig; Pedro Bosque, director de Cáritas Torredembarra; Ivet Torner, coordinadora de actividades de la Fundación Onada, y Carles Miracle, director de la Fundación Pere Badia.

En palabras del alcalde, Vale Pino, desde el municipio se ha apostado «por aprovechar los frutos de los árboles en espacios públicos y convertirlos en productos alimentarios como la mermelada y aceite de oliva. Esto nos permite reducir el desperdicio alimentario y fomentar una economía circular y solidaria, en beneficio de toda la comunidad». La concejala de Sostenibilidad, Angie Muñoz, destacó la singularidad del proyecto, la generación de oportunidades y mostró el deseo de que «Torredembarra pueda ser el referente de muchos municipios, que puedan reflejarse en nosotros a la hora de poner en marcha proyectos de esta índole».

Foto: Anna F. – Ayuntamiento de Torredembarra

Los orígenes del proyecto Urban(EAT)a en Torredembarra:

El proyecto nació de forma espontánea cuando un trabajador municipal dio a conocer al Ayuntamiento la labor de la Fundación Espigoladors. Después de una prueba piloto con la Escola Antoni Roig, el Ayuntamiento decidió impulsar la iniciativa y, actualmente, ya cuenta con una subvención de 17.500 € de la Agència Catalana de Residus para garantizar la continuidad del proyecto durante dos años más.

Ahora, además de los espigueos, el proyecto de Espigoladors incluirá, también, talleres de transformación del producto y acciones de sensibilización, con el fin de impulsar la cultura de aprovechamiento en su totalidad.

Un proyecto singular y con impacto social y ambiental:

Esta iniciativa tiene un impacto significativo en varios ámbitos:

  • Sostenibilidad y economía circular: evita el desperdicio alimentario y da un nuevo uso a los frutos urbanos, promoviendo la transformación de la administración municipal hacia modelos más sostenibles.
  • Participación ciudadana: involucra a entidades locales y ciudadanos, fomentando el voluntariado y la implicación en proyectos de transformación social.
  • Generación de oportunidades: contribuye a la inclusión social, fomento de la actividad física y compromiso comunitario, además de permitir ahorros en la gestión municipal de residuos.

Con este proyecto, Torredembarra quiere ser un referente en iniciativas de sostenibilidad y economía circular, con el objetivo de seguir expandiendo la colaboración entre administración, entidades y ciudadanía.

Foto: Anna F. – Ayuntamiento de Torredembarra

Viajamos a los Países Bajos para tejer redes y conocer iniciativas europeas que promueven ciudades más comestibles

Viajamos a los Países Bajos para tejer redes y conocer iniciativas europeas que promueven ciudades más comestibles

Descubrimos el barrio comestible de Rijnvliet y la entidad local AMPED, de Utrecht, y Cascoland, de Ámsterdam: iniciativas que trabajan para transitar hacia sistemas alimenticios más justos y resilientes.

En febrero volamos hasta Bruselas para participar de un encuentro internacional con iniciativas escogidas de toda Europa y, posteriormente, nos trasladamos a los Países Bajos donde descubrimos en profundidad tres entidades locales de Utrecht y Amsterdam con las que pudimos intercambiar experiencias.

Concretamente, los días 24 y 25 de febrero participamos en el Networking Event del proyecto europeo Communities for Climate (C4C), en la capital belga, organizado por la Comisión Europea (EC/DG Región) en colaboración con un consorcio formado por ADEIDL, RESCoop, DRIFT y ECOLISE. Este proyecto piloto tiene como objetivo poner en contacto a responsables políticos con iniciativas comunitarias de toda la Unión Europea que trabajan por la transición ecológica.

Nuestro proyecto Urban(eat)a fue seleccionado en el área temática de economía circular, formando parte de un conjunto de 50 iniciativas escogidas en toda Europa. C4C ofrece soporte técnico a estas iniciativas a través de expertos temáticos que asesoran sobre los diferentes retos y tareas de los proyectos, además de facilitar el intercambio de experiencias con otras iniciativas similares.

El evento reunió a representantes de los 50 proyectos para fomentar el contacto entre entidades y la transferencia de conocimiento. Durante dos días, se realizaron sesiones facilitadas por expertos para abordar los principales retos de los proyectos y explorar herramientas para fomentar la participación ciudadana en los proyectos. También se organizaron charlas inspiradoras sobre el poder de las comunidades y estrategias para una transición ecológica más justa y sostenible.

Las áreas temáticas tratadas incluían economía circular, energías renovables y gestión de recursos hídricos. En el evento participaron iniciativas de países como Estonia, Rumanía, Suecia, Francia, Alemania, España, Italia, Hungría, Países Bajos, Bélgica, Polonia y Finlandia.

Viaje de estudio – Utrech i Amsterdam

En el marco del programa C4C, realizamos una visita de estudio con el objetivo de aprender de un proyecto similar a Urban(eat)a, pero en un estado más avanzado de desarrollo. Nos acompañó Nichola, nuestro experto temático en economía circular, quien también participó en la facilitación del evento en Bruselas.

Después de una investigación conjunta con el equipo de expertos, constatamos que existen muy pocos proyectos de recuperación del arbolado urbano a escala europea. De hecho, sólo encontramos una iniciativa similar en Roma, pero actualmente inactiva. Por último, visitamos un proyecto en los Países Bajos con el que ya estábamos conectados a través del proyecto europeo Cultivate.

En Utrecht, conocimos el Barrio Comestible de Rijnvliet, una iniciativa del ayuntamiento que ha transformado las zonas verdes de un barrio residencial en espacios productivos con plantas, arbustos y árboles frutales comestibles. Whim, uno de los responsables del proyecto, nos guió en una visita por el parque y las calles del barrio, donde pudimos discutir aspectos técnicos (selección de plantas, combinaciones, adaptación climática y mantenimiento) y estrategias para implicar a la comunidad en el diseño y la gestión de estos espacios.

Por la tarde, todavía en Utrecht, visitamos AMPED, una entidad local que trabaja por una transición hacia sistemas alimenticios más justos y resilientes. Nos explicaron su proyecto y las diversas iniciativas que llevan a cabo desde su sede en Fortweg 9, un antiguo fuerte recuperado como centro de operaciones. Gracias a la visita, pudimos conocer estrategias para transformar los sistemas agroalimentarios hacia modelos más regenerativos. AMPED también ha publicado un artículo sobre nuestra visita: Edible Neighbourhoods knowledge exchange.

Al día siguiente, en Ámsterdam, nos reunimos con Roel y Fiona de Cascoland, una iniciativa que combina diseño, arte y agricultura urbana para revitalizar barrios en riesgo de exclusión. A través de la creación de jardines comestibles, huertos urbanos, una cocina comunitaria y el obrador Gascoland, que funciona con gas generado por un biodigestor de pan derrochado, han convertido el barrio en un espacio comunitario donde se garantiza el acceso a alimentos frescos y saludables.

Una experiencia inspiradora:

El viaje ha sido una gran oportunidad para intercambiar experiencias con otras iniciativas europeas y extraer aprendizajes aplicables en Urban(eat)a. La visita a Utrecht nos ha aportado una perspectiva valiosa sobre la integración del verde urbano comestible y las estrategias para implicar a la comunidad, mientras que Cascoland nos ha inspirado en el uso del arte como herramienta para promover la soberanía alimentaria. Estas experiencias refuerzan nuestro compromiso con la transformación sostenible de los espacios urbanos y el aprovechamiento alimenticio.

#BarcelonaEspigola para recuperar las naranjas amargas de las calles de siete distritos de Barcelona

#BarcelonaEspigola para recuperar las naranjas amargas de las calles de siete distritos de Barcelona

Más de 550 personas y más de una treintena de entidades sociales han participado de la edición de este año para espigar más de 5.000 kg de naranja amarga.

Del 6 al 11 de febrero, por quinto año consecutivo, hemos espigado las calles de varios distritos de la ciudad de Barcelona en el marco de la iniciativa #BarcelonaEspigola para dar una segunda vida a las naranjas amargas de la ciudad. Este año, la acción se ha llevado a cabo en los distritos de Gràcia, Les Corts, Sant Martí, Ciutat Vella, Sant Andreu, el Eixample y, por primera vez, en el distrito de Horta-Guinardó.

Desde el Ayuntamiento de Barcelona y con el impulso de Parcs i Jardins, realizan esta iniciativa con el objetivo de promover el aprovechamiento de los alimentos, con acciones de economía circular y verde que fomentan la participación ciudadana para avanzar hacia un modelo de ciudad más justa, sostenible y comestible.

Una gran diversidad de colectivos: vecinos y vecinas, entidades sociales, familias, centros de educación especial, voluntariado de Espigoladors, institutos, entidades vecinales…, han sumado fuerzas para espigar las naranjas amargas de la ciudad para conseguir que dejen de ser residuos y darles una segunda vida.

Cada espigueo ha sido únicp con sus propias particularidades:

  • En Ciutat Vella, hemos espigado por primera vez en el Parque de la Ciutadella, delante del Parlament de Cataluña, y de nuevo, en el patio de la Biblioteca de Cataluña y en los jardines de la Casa de la Misericordia, donde es habitual que pasen turistas boquiabiertos y fascinados con la iniciativa.
  • En Sant Martí, una vez más, reinó el carácter festivo, la fuerza y ​​energía vecinal del Casal de Barrio de la Verneda que, además, prepararon un delicioso desayuno con degustación de La Marga para que las participantes tomaran las fuerzas necesarias para acabar con energía la jornada.
  • En Les Corts, donde disfrutamos del entorno privilegiado que nos regala el Monasterio de Pedralbes y donde, además, las entidades participantes pudieron descubrir algunos de sus espacios como el que en un pasado era el comedor y la cocina y el pequeño huerto del Monasterio.
  • En el Eixample, dos pequeños pasajes llenos de naranjos en medio del bullicio, entre Rambla Catalunya y Passeig de Gràcia… Alumnos de centros que se encuentran en esa misma calle bajaron a espigar los árboles, muy ilusionados, algunos por segunda vez consecutiva.
  • En Gràcia, espigando varias calles del barrio y, también, la emblemática plaza de la Vila que al mediodía ya estaba llena de gente que se acercaba para descubrir qué es lo que estábamos haciendo.
  • En Horta-Guinardó, que por primera vez veía cómo sus calles se llenaban de ganas de dar segundas oportunidades y donde, además, las (S)àvies por el clima prepararon una deliciosa cata para visibilizar la iniciativa y dar a probar a todas las participantes La Marga.
  • Y en Sant Andreu, que ya hace cinco años que se llena de espigadores y espigadoras de todas las edades, estuvimos en la calle Peronella, una de las zonas con más naranjos amargos de toda Barcelona.

Todos los kilogramos recuperados ya están en el obrador de es im-perfect donde se convertirán en mermelada de naranja amarga, bautizada en Sant Andreu como La Marga que volverá a cada uno de los distritos y se distribuirá entre las diversas entidades sociales.

Primera vez para el distrito de Horta-Guinardó:

El domingo 9 de febrero, Horta-Guinardó participó, por primera vez, en el espigueo comunitario de naranjos.

La recogida se llevó a cabo en la calle de Horta, en la calle Mestre Dalmau y en la calle de Torrent de Cal Mariner.

Más de 60 personas participantes, vecinas del barrio o del Casal de Gent Gran de Horta, consiguieron espigar 600 kg de naranjas amargas.

Además, el espigueo contó con la participación especial de las (S)àvies por el clima de la Font d’en Fargues, que pudieron explicar en qué consiste la iniciativa e invitaron a todas las participantes a disfrutar de una pequeña cata de La Marga, la mermelada social resultante de #BarcelonaEspigola.

Sobre el proyecto: Recuperación y transformación de naranja amarga de calle en la ciudad de Barcelona:

La ciudad de Barcelona dispone de más de 3.300 naranjos, que representan aproximadamente un 1,5% de los 202.000 árboles que pueblan plazas, parques y calles de la ciudad. El distrito con más naranjos de naranja amarga es Sant Andreu, con un 35% del total de la ciudad, y aquí es donde se inició el proyecto en 2021.
Año tras año, la iniciativa no ha parado de crecer. Tras la prueba piloto impulsada en Sant Andreu, se añadieron los distritos de Les Corts, Sant Martí, Ciutat Vella y Gràcia. En 2023 se sumó el distrito del Eixample y, este año, el de Horta-Guinardó.
Por otra parte, el proyecto también cuenta con acciones de sensibilización más allá de las espigadas. Desde Espigoladores estamos impulsando una serie de talleres en centros educativos y entidades de los distritos para compartir con los niños, jóvenes y ciudadanía en general la problemática de las pérdidas y el desperdicio alimentario e intercambiar reflexiones en torno al derecho.
 
La edición del 2024:
En la edición de 2024, el proyecto contó con la participación de cerca de 600 voluntarios y voluntarias en las espigadas y se recuperaron y transformaron un total de 5.375 kg de naranja amarga. 12.400 unidades de mermelada “La Marga” que fueron a parar a entidades sociales de la ciudad.

 


5.375 kg de naranja amarga recuperada de las calles de Barcelona de la mano de casi 600 personas voluntarias

5.375 kg de naranja amarga recuperada de las calles de Barcelona de la mano de casi 600 personas voluntarias

La edición de este año de Barcelona Espigola ha sido un éxito total y ha contado con la participación de seis distritos

La iniciativa Barcelona Espigola impulsada por el Ayuntamiento de Barcelona con Parcs i Jardins con el objetivo de promover un modelo de ciudad más sostenible impulsando iniciativas de economía circular y verde, no ha parado de crecer edición tras edición.

Este 2024 ha batido todos los récords y nos ha demostrado que la lucha contra las pérdidas y el desperdicio alimentario no tiene límites. Y es que del 2 al 5 de febrero, las calles de Barcelona se llenaron de voluntarios y voluntarias para recuperar las naranjas amargas de la ciudad. Espigamos nada menos que 5.375 kg de naranja amarga con la participación de casi 600 personas, buena parte en representación de 29 entidades (escuelas, entidades sociales y colectivos vecinales). Un éxito absoluto.

Pero esto no ha sido todo. Este año no sólo ha crecido el número de fruta recuperada, sino también los distritos participantes. Hemos contado con Sant Andreu, Les Corts, Ciutat Vella, Sant Martí, Gràcia y, por primera vez, el Eixample.

La mermelada solidaria La Marga:

Gracias a los espigueos hemos podido elaborar en el obrador de inserción es im-perfect un total de 12.400 unidades de la mermelada social #LaMarga, que se ha distribuido a entidades vecinales y colectivos de los diferentes distritos. En total, 37 equipamientos, centros educativos o entidades de los seis distritos han sido los beneficiarios de la donación.

También, los distritos de Ciutat Vella y el Eixample realizaron dos actos simbólicos de entrega para poder hacer llegar La Marga a las entidades que formaron parte de los espigueos del mes de febrero.

Más allá de los espigueos:

La iniciativa, además, ha contado con una serie de acciones de sensibilización para poder debatir sobre la problemática del desperdicio alimentario y el derecho a una alimentación saludable y sostenible. Talleres que han contado con la participación de 16 entidades y más 450 personas.

Queremos agradecer a todas las personas, entidades, colectivos, distritos, que un año más habéis decidido sumaros a la iniciativa. Esperamos reencontrarnos con todos y todas de nuevo en la edición del próximo año.

Con la participación de: Institut Escola Elisabets, Diàlegs de Dona, Jardí del Pop, La Sardineta, Klimàtiques en Acció (Ca la Dona), Kalipi, Kudyapi, Àgape, Club IPI, Lluïsos de Gràcia, Fundació Banc de Recursos, Hort de la Lola, Rebost solidari de Gràcia (Gràcia Participa), Arapdis, Escola Moragas, Escola Paideia, Centre Ocupacional de les Corts, Taller Ocupacional Ariadna, Institut Martí Pous, Institut La Sagrera, FEMAREC, Cuina Comunitària La Sagrera, Casal de Barri la Verneda, Can Planas, Vocalia de gossos de Sant Martí, Escola Fàsia, Centre ocupacional Paideia, Cae Bernadette (Fundació Hospitalitat), TEB Barcelona, Casal de la Gent Gran de Penitents, Casal de la Gent Gran de Montmany, Mercat de Lesseps i Taula la Salut, Casal de Barri la Verneda.

La Marga llega a los distritos participantes de #BarcelonaEspigola

La Marga llega a los distritos participantes de #BarcelonaEspigola

Más de una treintena de equipamientos, centros educativos o entidades sociales han sido beneficiarias de la mermelada solidaria.

Marga ya ha llegado a su destino. Un total de 12.400 unidades de la mermelada solidaria se han entregado a los distritos participantes de la iniciativa #BarcelonaEspigola, impulsada por el Ayuntamiento de Barcelona y Parcs i Jardins: Ciutat Vella, Sant Martí, Les Corts, Sant Andreu, Gràcia y l’Eixample.

Una mermelada que se ha distribuido entre centros escolares y entidades vecinales y sociales de cada uno de los distritos que, posteriormente, harán llegar a colectivos diversos, entre los que hay personas que sufren situaciones de pobreza alimentaria o riesgo de exclusión social.

Año tras año, hemos podido diversificar cada vez más los colectivos que reciben La Marga y conseguir que la iniciativa #BarcelonaEspigola tenga más impacto y pueda llegar a muchas más entidades vecinales y colectivos.

Actos simbólicos y primeras catas de La Marga:

Los distritos de Ciutat Vella y Eixample organizaron dos actos simbólicos para entregar La Marga a las entidades sociales que participaron en cada uno de los espigueos que hicimos en el mes de febrero.

Dos jornadas muy inspiradoras donde pudimos escuchar los testimonios de las personas voluntarias y las entidades colaboradoras que hicieron hincapié en la gran experiencia vivida y las ganas de poder participar de nuevo el próximo año.

Además, se puso en valor el gran crecimiento experimentado por la iniciativa año tras año y el marcado carácter social y participativo que la define.

También, en los dos encuentros, las personas asistentes pudieron probar La Marga de este año.

El proyecto #BarcelonaEspigola:

Marga es el resultado de #BarcelonaEspigola, un proyecto del Ayuntamiento de Barcelona con Parcs i Jardins y en el que colaboramos desde Espigoladors. Una iniciativa cuyo objetivo es promover el aprovechamiento de los alimentos, con iniciativas de economía circular y verde que fomenten la participación ciudadana para avanzar hacia un modelo de ciudad más justa y sostenible.

Este año los espigueos de naranja amarga se han realizado en seis distritos de la ciudad: Ciutat Vella, Sant Martí, Les Corts, Sant Andreu, Gràcia y el Eixample, última incorporación. En total, han participado cerca de 600 personas voluntarias y se recogieron 5.375 kg de naranja amarga, un éxito total.

Todos los kilogramos espigados se transformaron en el obrador de inserción laboral es im-perfect en la mermelada solidaria La Marga.

Entidades, centros educativos y equipamientos beneficiarios de La Marga:

Fundació Roure, Associació Gabella Ciutat Vella, Diàlegs de Dona, Club IPI, Institut Escola Elisabets, Kalipi, Kudyapi, Àgape, La Sardineta, Església evangèlica de la Barceloneta, Rebost Solidàri de Gracia, Escola Paideia, Centre Ocupacional les Corts, Escola Esclat, Escola Jeroni de Moragas, Taller Ocupacional Ariadna, Centres educatius de primària públics, Institut Martí i Pous, Institut Sagrera, Agrupació escolta Jaume I, Casals de gent gran del districte, Casal de Barri la Verneda, Església de Sant Martí, Menjador Solidari Gregal, Ca l’Isidret, Coordinadora Vern, Escola Fàsia, CAE Bernadette, CO Paideia, Cuina Comunitària Sant Antoni, Entitats participants a la Taula de Persones amb Discapacitat, Xarxa Xesca, Espai 210, Ateneu Sagrada Família, Casal Transformadors, Espai entitats Anna Alabart, Espai Aragó 317.

También, han recibido La Marga las personas voluntarias que participaron en los espigueos del mes de febrero y se ha compartido con trabajadoras de los distritos, asistentes a actos institucionales, jornadas y congresos para poder continuar haciendo difusión de la iniciativa.

Más de 400 personas participan en los talleres de sensibilización de #BarcelonaEspigola

Más de 400 personas participan en los talleres de sensibilización de #BarcelonaEspigola

Tras espigar casi 6.000 kg de naranjas amargas de las calles de Barcelona y convertirlas en la mermelada social #LaMarga en el obrador de es im-perfect®, la iniciativa #BarcelonaEspigola ha permitido ofrecer, un año más, una serie de talleres de sensibilización a un total de 16 centros educativos y entidades de los distritos participantes. Entre los meses de enero y abril de 2024, hemos compartido con niños, jóvenes y ciudadanía en general la problemática de las pérdidas y el desperdicio alimentario y hemos intercambiado reflexiones en torno al derecho a una alimentación saludable y sostenible.

Un total de 455 personas han participado de estos talleres con los que hemos podido dar a conocer la iniciativa impulsada por el Ayuntamiento de Barcelona y Parques y Jardines en centros educativos, entidades y colectivos de los distritos participantes: Les Corts, Sant Andreu , Ciutat Vella, Sant Martí, Gràcia y el Eixample.

A lo largo de las sesiones hemos reflexionado sobre las pérdidas y el desperdicio alimentario a partir de actividades didácticas como un quiz, utilizando los sentidos (olor, gusto, tacto…) para descubrir las diferencias entre las naranjas amargas y las dulces, o descubriendo frutas y verduras imperfectas que no encajan con los estándares del mercado.

De esta forma, los talleres se han convertido en espacios donde debatir sobre la problemática y compartir conocimientos en torno al aprovechamiento alimentario. Además, los participantes pudieron probar la mermelada nacida del proyecto, La Marga.

Desde Espigoladors queremos dar las gracias a todas las personas que han participado de estas sesiones. Iniciativas como #BarcelonaEspigola nos permiten seguir luchando por el aprovechamiento alimentario y por conseguir avanzar hacia un modelo de ciudad más justa y sostenible.

Todo ello ha sido posible, también, gracias a las entidades, colectivos y centros educativos de los diferentes distritos de la ciudad que han acogido los talleres: Casal de la Gent Gran de Penitents, Casal de la Gent Gran de Montmany, Mercat de Lesseps y Taula La Salut (Nevera Solidària), Seu del districte de Gràcia, Diàlegs de Dona, Institut Escola Elisabets, Club IPI, TEB Barcelona, Institut Martí Pous, Escola Paideia, Centre Ocupacional Les Corts, Taller Ocupacional Ariadna, Casals-Verneda, Centre Ocupacional Paideia, Escola Fàsia.

Urban(eat)a: ¡promovemos el aprovechamiento alimentario en nuestros pueblos y ciudades!

Urban(eat)a: ¡promovemos el aprovechamiento alimentario en nuestros pueblos y ciudades!

El proyecto, que cuenta con la financiación de Economía Social, la Generalitat de Catalunya y el Ministerio de Trabajo y Economía Social, ha contado ya con la participación de 11 municipios y más de 300 voluntarios y voluntarias. Mediante acciones de espigado hemos logrado recuperar 4.337 kg de frutos urbanos comestibles y transformarlos en productos alimentarios.

Bajo el lema “Nuestras villas y ciudades están para comérselas”, impulsamos el proyecto Urban(eat)a que tiene como objetivo buscar nuevas formas para promover el aprovechamiento alimentario en los pueblos y ciudades a partir de los frutos de arbolado urbano.

Y es que, como ya habrá visto, las ciudades y los pueblos del territorio disponen de una serie de árboles productores de frutos, flores u otras partes comestibles. Ahora bien, no han sido plantados con esta finalidad principal sino con otros usos meramente decorativos, para el abastecimiento de sombra a la ciudadanía, y en el mejor de los casos, como refugios para la captación de dióxido de carbono y la fauna por hacer las ciudades más amigables.

Desde Espigoladors queremos poner en valor la parte comestible de los árboles urbanos haciendo que dejen de ser un residuo y se conviertan en un recurso. Además, aprovechar estos frutos, también es una posible solución a otras problemáticas asociadas como, por ejemplo, la caída de éstos en la calle.

Espigueo urbano de aceitunas en el municipio de Reus
Espigueo urbano de naranja amarga en el municipio de Torredembarra

De esta manera, y gracias a Urban(eat)a, podemos promover una bioeconomía circular a partir del aprovechamiento alimentario a la vez que movilizamos a la ciudadanía y entidades locales a participar de una actividad comunitaria, inclusiva y sostenible para acercarla las a la cultura del aprovechamiento.

Con esta iniciativa, queremos echar una mano a los municipios para promover este aprovechamiento de diversas formas:

  • A partir de espigueos urbanos que cuenten con la participación del vecindario y entidades del tejido social, según las necesidades de cada municipio.
  • Buscando opciones para transformar el producto recuperado y devolverlo a la ciudadanía y al municipio, ya sea el obrador de inserción laboral es im-perfect® o bien a través de obradores externos. Siempre, realizando las analíticas pertinentes en laboratorios en todos los productos antes y después de ser transformados.
  • Sensibilizando a partir de talleres en el aula o talleres de cocina de aprovechamiento. Para escuelas, entidades o abiertas a la ciudadanía.
  • Por último, ofreciendo un acompañamiento a los municipios para identificar y desarrollar las herramientas necesarias para impulsar nuevas propuestas (I+D) para aprovechar los frutos urbanos con una mirada de economía verde y circular.
Mermeladas institucionales de Sant Joan Despí y Canet de Mar creadas en el obrador de es im-perfect®
Taller de cocina de aprovechamiento con las naranjas amargas recuperadas durante el espigueo urbano en Viladecans

Urban(eat)a ya está en marcha y ya son 11 municipios los que han participado ya sea a través de espigueos en calles, plazas y patios o transformando los productos recuperados en mermelada institucional que ha vuelto al mismo municipio.

Ya hemos espigado un total de 398 árboles urbanos recuperando 4.337 kg de frutos urbanos comestibles, como naranjas amargas, limones y aceitunas, gracias a la participación de 312 voluntarios y voluntarias.

Por ahora, ya forman parte del proyecto el Ayuntamiento de Banyoles, el Ayuntamiento de Mataró, el Ayuntamiento de Torredembarra, el Ayuntamiento de Canet de Mar, el Ayuntamiento de Sant Joan Despí, el Ayuntamiento de Sant Boi de Llobregat , el Ayuntamiento de Viladecans, el Ayuntamiento de Lleida, el Ayuntamiento de El Prat del Llobregat, el Ayuntamiento de Reus y el Ayuntamiento de Calonge.

¡Si eres un municipio y quieres promover el aprovechamiento alimentario de tus calles no lo dudes más y súmate a Urban(eat)a!

¿Eres un municipio y quieres formar parte del proyecto?