Recibimos el Premio Lluís Martí de Voluntariado al valor socioambiental 2025

Recibimos el Premio Lluís Martí de Voluntariado al valor socioambiental 2025

Un reconocimiento de la Federación Catalana de Voluntariado Socia al compromiso social y ambiental del voluntariado de Espigoladors

Este miércoles 10 de diciembre, el equipo de Espigoladors de Tarragona tuvimos el placer de asistir a la celebración del Día Internacional del Voluntariado 2025, organizada por la Federación Catalana de Voluntariado Social (FCVS) en su sede de Tarragona. Un acto emotivo y necesario para reconocer la labor de todas las entidades y personas voluntarias que, día tras día, contribuyen a transformar la sociedad.

En este marco, recibimos una noticia que nos llenó de alegría: Espigoladors hemos ganado el Premio Lluís Martí de Voluntariat al valor socioambiental 2025, en la categoría absoluta.

Este galardón pone en valor los proyectos que impulsamos para fomentar el voluntariado entre las personas usuarias de servicios de distribución de alimentos, muchas de las cuales reciben productos provenientes de los campos espigados. A través de estos programas, queremos promover el empoderamiento, la participación y la comunidad, alejándonos de enfoques asistencialistas y abriendo caminos para que personas que nunca antes habían hecho voluntariado descubran su potencial transformador.

También, hacemos extensivo este reconocimiento a todas las personas voluntarias espigadoras, que cada día nos acompañan a los campos y hacen posible que la lucha contra el derroche alimentario sea una realidad.

La enhorabuena, también, a todas las entidades y finalistas presentadas, así como a las personas voluntarias premiadas. Mención especial para Dolors Sabaté de Cáritas Sant Pere de Cambrils, por toda una vida de compromiso y a Ángels Garreta de la Fundación Santa Teresa de El Vendrell, por su dedicación como técnica de voluntariado y por sumar tantas veces a nuestro lado.

La FCVS impulsa estos premios con el objetivo de visibilizar proyectos que, gracias al voluntariado, contribuyen a un presente y un futuro más justo, solidario y sostenible. Una tarde llena de energía, reconocimiento y comunidad que nos anima a seguir espigando juntas.

Impulsamos el salto del espigueo a escala estatal

Impulsamos el salto del espigueo a escala estatal

Entidades y organizaciones de Valladolid, Madrid, Tenerife, Navarra, Valencia y Aragón se suman a la lucha para reducir las pérdidas alimentarias en la producción primaria.

En Espigoladors hemos puesto en marcha un proyecto que nos llena de emoción: crear la primera comunidad estatal de espigueo. Nuestro objetivo es claro, reducir las pérdidas alimentarias en el campo, reforzar la seguridad alimentaria y promover prácticas agrícolas más sostenibles en toda España.

Y ya hemos dado los primeros pasos. Esta semana hemos reunido en nuestra sede del Prat de Llobregat (Barcelona) a representantes de las entidades y organizaciones participantes (Ayuntamiento Valle del Yerri, Buruxka de Navarra, CERAI Valencia, CERAI Aragón, Fundación Intras de Valladolid, Despilfarro Alimentario de Valladolid, Heliconia de Madrid, y Grupo Informal de personas La Rebusca de Tenerife) para un encuentro formativo que nos ha permitido conocernos, compartir experiencias y empezar a preparar las primeras pruebas piloto que se desarrollarán en los distintos territorios junto a agricultores, administraciones, voluntariado y organizaciones sociales.

Gracias al proyecto Cultivate, financiado por la Unión Europea, desde Espigoladors estamos acompañando dichas entidades para impulsar acciones piloto de espigueo entre noviembre de 2025 y febrero de 2026. Un primer gran paso hacia la réplica de nuestro modelo.

Una iniciativa que combina sensibilización, formación y acompañamiento práctico, porque queremos que cada entidad pueda adaptar el espigueo a su contexto local y hacerlo crecer allí donde más impacto puede tener.

El espigueo o rebusca: de una práctica tradicional a una herramienta para transformar el sistema alimentario

Desde hace once años trabajamos para recuperar y dignificar el espigueo. Creemos firmemente en su potencial para impulsar una transición hacia un modelo alimentario más sostenible y justo.

A través del espigueo:

  • Reducimos las pérdidas alimentarias en el sector primario.
  • Recuperamos excedentes y frutas y verduras que no encajan en los estándares comerciales.
  • Facilitamos el acceso a alimentos frescos a personas en situación de vulnerabilidad.
  • Acercamos a la ciudadanía al campo y al origen real de los alimentos.

Con cada espigueo, crece una comunidad comprometida con la necesidad de repensar cómo producimos y consumimos. Y este año, además, el espigueo ha sido reconocido oficialmente en la Ley 1/2025 de prevención de pérdidas y desperdicio alimentario, un paso que abre nuevas posibilidades para replicarlo en muchos más territorios.

Un encuentro para arrancar motores

Durante tres días hemos compartido con representantes de las entidades y organizaciones participantes jornadas intensivas de formación en nuestra sede en el Prat de Llobregat (Barcelona). Hemos profundizado juntas en el modelo de espigueo, resuelto dudas logísticas y legales y trabajado las herramientas necesarias para poner en marcha las primeras pruebas piloto.

El programa ha incluido:

  • Sesiones técnicas y operativas para garantizar una implementación segura y eficaz.
  • Una visita guiada al obrador de es im-perfect®, donde transformamos excedentes en productos de alto valor añadido.
  • Un espigueo real con voluntariado, para que todas las entidades vivieran el proceso completo: desde entrar al campo hasta clasificar y dar destino al producto recuperado.

Nuestro objetivo es claro: construir una comunidad sólida, preparada y conectada, capaz de replicar el espigueo e impulsarlo como una herramienta esencial para luchar contra las pérdidas alimentarias.

Lo que viene ahora

Entre noviembre de 2025 y febrero de 2026 las entidades participantes llevarán a cabo su primera acción de espigueo bajo el acompañamiento y mentoría de Espigoladors.

Muy pronto se darán a conocer todos los detalles de cada espigueo piloto, mostrando resultados, aprendizajes y experiencias que servirán para consolidar esta comunidad estatal de espigadores y espigadoras.

Con esta iniciativa, Espigoladors y las entidades participantes, reforzamos nuestro compromiso con un sistema alimentario más justo, sostenible y circular, situando el espigueo en el centro de las soluciones para reducir el desperdicio alimentario en España.

Implementamos una herramienta digital para mejorar la gestión de los espigueos y del voluntariado

Implementamos una herramienta digital para mejorar la gestión de los espigueos y del voluntariado

En Espigoladors siempre hemos buscado formas de hacer más eficiente nuestra lucha contra el desperdicio alimentario. Por eso, ponemos en marcha la digitalización integral de los espigueos y reforzamos la coordinación con todos los agentes implicados: voluntariado, campesinado y entidades sociales.

El proyecto, desarrollado con la cooperativa Jamgo, experta en software libre y ético, y financiado con el apoyo de la línea de subvenciones “ENFORTIM l’economia social i solidària” («Fortalecemos la economía social y solidaria) del Ayuntamiento de Barcelona , ​​combina la creación de una base digital sólida para gestionar el voluntariado con la integración de la trazabilidad completa de nuestros espigueos y donaciones.

Una gestión digital eficiente del voluntariado:

Una herramienta digital puntera que permite una gestión integral de nuestro voluntariado digitalizando la administración de todas las fases del ciclo.

Los resultados son claros: menor carga administrativa, mejor atención a la diversidad del voluntariado y una base de datos unificada que facilita la comunicación y la evaluación interna. Esta infraestructura permite también crear nuevos módulos para integrar toda la información sobre espigueos y donaciones.

Trazabilidad completa de las espigadas y donaciones:

Uno de los objetivos del nuevo módulo digital es integrar toda la información de los espigueos y donaciones en un único sistema digital. Esta fase está en desarrollo, pero se quiere conseguir crear fichas detalladas de cada acción, incluyendo fecha, ubicación, productores/as, productos recuperados, cantidades y entidades destinatarias. Además, con esta nueva digitalización, podremos gestionar históricos de productores y productoras y entidades sociales, generar informes por zonas y productos, y coordinar equipos internos con un espacio de trabajo adaptado a cada área: logística, comunicación y espigueo.

Actualmente ya se han realizado los primeros vertidos de datos y se está trabajando en un período de doble registro (sistema antiguo + pruebas del nuevo módulo) para garantizar que todo funcione de forma óptima antes del despliegue completo.

¿Qué supone la iniciativa para Espigoladors?

Cuando el sistema esté completamente desplegado, Espigoladors contará con una herramienta digital única e integral, que permitirá:

  • Coordinar mejor al voluntariado.
  • Hacer seguimiento completo de los espigueos y donaciones.
  • Conectar a todas las partes de la cadena (campesinado, voluntariado y entidades sociales).
  • Generar datos clave para la toma de decisiones y la rendición de cuentas.
  • Optimizar la logística y la movilidad.
  • Centralizar todo el conocimiento de la organización.

En definitiva, una herramienta hecha a medida que responde a las necesidades de nuestra gestión operativa y registro de la trazabilidad, garantizando que cada espigueo tenga un impacto real y reduciendo el desperdicio alimentario.


Autoría de la imagen: Jordi Flores

Espigar para transformar: una exposición que despierta conciencias

Espigar para transformar: una exposición que despierta conciencias

Más de 7.000 visitantes y 40 actividades de sensibilización han hecho del Palau Robert de Barcelona un espacio de transformación colectiva contra el desperdicio alimentario.

Cuando el pasado mes de septiembre inauguramos Espigar para transformar en el Palau Robert, en pleno centro de Barcelona, ​​pocas personas imaginábamos hasta qué punto esta exposición llegaría a tantas miradas y conciencias. Cuatro semanas después, con 7.478 visitantes, podemos decir que la experiencia ha sido una auténtica cosecha colectiva de ideas, emociones y compromiso.

La muestra, comisariada por Virginia Angulo, ha transformado la sala Cotxeres del Palau Robert en un espacio de escucha, de denuncia y de esperanza. El espigueo -esta actividad milenaria de recoger lo que la tierra ofrece y el sistema rechaza- se ha convertido aquí en un símbolo poético. Una metáfora sobre un futuro más justo, arraigado y sostenible.

El recorrido ha invitado a mirar de cerca lo que a menudo queda oculto: las manos que cultivan, las frutas que no llegan al mercado, las voces que resisten. Las imágenes de Jordi Flores han dado cuerpo al «valor de lo invisible«; la instalación de Virginia Angulo ha denunciado las “estéticas impuestas” que condenan kilos y kilos de alimentos; Domestic Data Streamers han dado voz al público con “Recoger es resistir”; y el trabajo digital de Carles Antón ha convertido datos reales en poesía visual.

Pero Espigar para transformar no se ha quedado en las paredes de la exposición. A lo largo de estas semanas, hemos celebrado 40 actividades de sensibilización, desde visitas guiadas a showcookings, talleres familiares y jornadas técnicas y de voluntariado. En total, 760 personas han participado activamente.

Y un dato especialmente esperanzador: cerca de doscientas personas se han inscrito como voluntarias para seguir espigando en todo el territorio.

La exposición se ha convertido en un punto de encuentro entre arte, activismo y comunidad pero también entre ciudad y campo. Ha acercado la realidad del campesinado al público urbano y ha hecho visible la paradoja de un sistema alimentario que produce en exceso, pero reparte desigualdad. Ha hecho sentir que transformar el sistema alimentario comienza por transformar la mirada.

Espigar para transformar cierra su etapa en el Palau Robert, pero abre camino a nuevas itinerancias y escenarios. Porque el mensaje está claro: cada gesto cuenta, cada cosecha transforma.

Gracias a todas las personas que lo han hecho posible: artistas, instituciones, visitantes, voluntarias y equipo de Espigoladors.

Una exposición organizada por Espigoladors, junto con el Palau Robert, con el apoyo del Departamento de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación y el Ayuntamiento de Barcelona y con la colaboración de Fujifilm.

Espigoladors en el MUFPP Global Forum 2025: tejiendo alianzas por unos sistemas alimentarios más sostenibles

Espigoladors en el MUFPP Global Forum 2025: tejiendo alianzas por unos sistemas alimentarios más sostenibles

Desde Espigoladors hemos tenido el placer de participar en el MUFPP Global Forum 2025, celebrado en el marco del Día Mundial de la Alimentación. Este evento internacional reúne ciudades de todo el mundo comprometidas con la transformación de sus sistemas alimentarios para hacerlos más sostenibles, justos y resilientes.

¿Qué es el MUFPP Global Forum?

El Milan Urban Food Policy Pact (MUFPP) Global Forum es un encuentro anual que reúne a representantes de más de 250 ciudades signatarias de todo el mundo. Su objetivo es compartir experiencias y buenas prácticas para mejorar las políticas alimentarias urbanas, garantizando una alimentación saludable, accesible y respetuosa con el medio ambiente.

La edición de este año ha puesto el foco en la transformación de los sistemas alimentarios locales como herramienta para hacer frente a retos globales como el cambio climático, la desigualdad social o la pérdida de biodiversidad. El foro ha combinado debates, talleres y espacios de intercambio entre gobiernos locales, organizaciones sociales, universidades y empresas que trabajan por un futuro alimenticio más sostenible.

Participar nos ha permitido conectar con ciudades y proyectos de todo el mundo, compartir aprendizajes y sumar esfuerzos por acelerar esta transformación global desde el ámbito local.

Nuestro papel en el foro:

Durante el evento, desde Espigoladors hemos podido presentar nuestro modelo, la marca social es im-perfect® y la iniciativa #CiudadesComestibles, que busca nuevas formas para promover el aprovechamiento alimentario en los pueblos y ciudades a partir de los frutos del arbolado urbano.

También hemos estado presentes en el CULTIVATE Marketplace, dentro del proyecto europeo CULTIVATE, del que formamos parte. En este espacio hemos compartido nuestras mermeladas Urban(eat)a con participantes de todo el mundo —desde Brasil hasta Filipinas, pasando por Estados Unidos e Indonesia— como ejemplo de innovación social y circularidad.

Hacia ciudades más comestibles y sostenibles:

Nuestra participación en el MUFPP Global Forum refuerza nuestro compromiso con la construcción de un modelo alimentario más justo, sostenible e inclusivo. Creemos que las ciudades tienen un papel clave para impulsar el cambio, y desde Espigoladors queremos seguir colaborando para hacerlas más comestibles, conectadas con el campo y comprometidas con la prevención del desperdicio alimentario.

Con el apoyo de: Cultivate

También de Nando and Elsa Peretti Foundation (como financiadores del proyecto Urban(eat)a).

Espigamos futuro de la mano de la Diputación de Tarragona: 40.140 kg de alimentos recuperados en 2025

Espigamos futuro de la mano de la Diputación de Tarragona: 40.140 kg de alimentos recuperados en 2025

Un proyecto que ha conectado campesinado, voluntariado y entidades sociales para transformar la realidad de las pérdidas y el desperdicio alimentario.

Desde el año 2021, gracias al apoyo de la Diputación de Tarragona, en la Fundación Espigoladors hemos podido consolidar una estructura territorial estable para hacer frente a las pérdidas y el desperdicio alimentario en el Camp de Tarragona, las Terres de l’Ebre y el Baix Penedès.

Han sido tres años de intenso trabajo junto al campesinado, las entidades sociales y nuestro voluntariado para demostrar que otra forma de producir, consumir y cuidar el territorio es posible.

¿Qué hemos logrado este 2025?

El proyecto nos ha permitido espigar y canalizar 40.140 kg de alimentos frescos que, de otra forma, se habrían perdido en los campos. Gracias al esfuerzo colectivo:

341 personas voluntarias han participado en espigueos en todo el territorio tarraconense, 70 de ellas por primera vez.

Hemos colaborado con 19 entidades sociales que han hecho posible que los alimentos llegaran directamente a las familias que más lo necesitan. Se ha garantizado el acceso a fruta y verdura de proximidad, de temporada y con frecuencia ecológica a personas en situación de vulnerabilidad.

Además, la actividad de espigar ha tenido un impacto ambiental directo: hemos evitado la emisión de toneladas de CO₂, hemos ahorrado agua y hemos contribuido a preservar el mosaico agrario y la biodiversidad de nuestro entorno.

Más que recuperar alimentos

El espigueo es mucho más que cosechar excedentes: es una herramienta de transformación social y ambiental. Durante estos años, hemos acercado a la ciudadanía al campesinado y al territorio, hemos sensibilizado sobre la problemática de las pérdidas y el desperdicio alimentario y hemos abierto espacios de participación inclusivos para todos.

El proyecto ha contribuido a garantizar el acceso a una alimentación saludable y de calidad para personas en situación de vulnerabilidad, a apoyar al campesinado local y a reducir el impacto ambiental asociado a la pérdida de alimentos. En definitiva, hemos trabajado por un sistema alimentario más justo, sostenible y resiliente, alineado con los grandes retos sociales y ambientales que tenemos como sociedad.

Una red que sigue creciendo

El proyecto no habría sido posible sin la colaboración de ayuntamientos, cooperativas, entidades ambientales, ateneos cooperativos y, sobre todo, el campesinado del territorio.

Actualmente contamos con 64 productores y productoras de toda la provincia comprometidas con el espigueo con quien tenemos convenio firmado y tenemos una relación directa y constante.

Además, la red de entidades sociales con las que colaboramos es cada vez más extensa. En el conjunto de la provincia colaboramos con 33 entidades sociales.

Año tras año, nuevas entidades sociales del territorio que también trabajan con personas vulnerables se han sumado a la lucha por el aprovechamiento alimentario acompañándonos a los campos a espigar. Este año hemos firmado 6 nuevos convenios con entidades sociales para acercarlos a esta actividad.

También queremos poner en valor la dedicación del voluntariado, que con sus manos y tiempo ha sido el motor que hace posible transformar excedentes en oportunidades.

Miramos adelante

Cerramos este proyecto, un año más, con la satisfacción de haber dejado huella y con la convicción de que el espigueo es una herramienta clave para combatir el desperdicio alimentario, impulsar la soberanía alimentaria y cuidar nuestro planeta.

El reto de las pérdidas y el desperdicio alimentario sigue siendo enorme, pero también la fuerza colectiva que existe para combatirlo. Desde Espigoladors seguiremos abriendo caminos e invitando a todo el mundo a formar parte de esta revolución que nace en los campos y llega hasta los hogares.

¡Seguimos!

COMUNICADO: Per les persones. Per al planeta

COMUNICADO: Per les persones. Per al planeta

29 de septiembre – Día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos

En un mundo donde una de cada once personas se enfrenta al hambre, y donde cada día se pierden o desperdician toneladas y toneladas de alimentos, es vital poner fin a esta paradójica problemática. Es imprescindible reducir las pérdidas y el desperdicio alimentario, especialmente ante el desafío de una población mundial en crecimiento.

A nivel global, aproximadamente el 13 % de los alimentos producidos se pierde entre la cosecha y la venta minorista. A esto se suma que alrededor del 19 % de la producción total se desperdicia en los hogares, la restauración y el comercio al por menor. Estas cifras no contemplan los alimentos que nunca llegan a cosecharse o que se descartan directamente en el campo: se estima que un 15,3% de la producción mundial destinada al consumo humano no sale de las explotaciones, lo que equivale a 1.200 millones de toneladas. Si se suman estas pérdidas a las estimadas por la FAO en 2011, más del 40 % de los alimentos producidos globalmente se pierde o desperdicia cada año, generando impactos ambientales, sociales y económicos de gran magnitud.

Ha llegado el momento de que todas las personas —desde quienes producen alimentos hasta quienes los consumen, incluyendo a empresas, gobiernos, investigadoras e investigadores— tomemos medidas urgentes para fortalecer los esfuerzos, tanto individuales como colectivos, que permitan garantizar la seguridad alimentaria, hoy y en el futuro.

¿Por qué es importante reducir la pérdida y el desperdicio de alimentos?

Cuando se pierden o desperdician alimentos, también se desaprovechan todos los recursos que se usaron para su producción —como el agua, la tierra, la energía, el trabajo y el capital—. Además, la eliminación de estos alimentos en vertederos genera emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), lo que contribuye al cambio climático. La pérdida y el desperdicio de alimentos afectan la seguridad alimentaria, reducen la disponibilidad de alimentos y aumentan su costo.

Nuestros sistemas alimentarios no pueden ser resilientes si no son sostenibles. Por ello, es necesario adoptar enfoques integrados para reducir la pérdida y el desperdicio de alimentos.

Se requieren acciones a escala mundial y local para aprovechar al máximo los alimentos que producimos. Para lograr este cambio transformador, es esencial incorporar tecnologías, soluciones innovadoras (como plataformas de comercio electrónico y sistemas de elaboración alimentaria móviles), nuevas formas de trabajo y buenas prácticas orientadas a mejorar la calidad de los alimentos y reducir su desperdicio.

Con solo cinco años para alcanzar la meta 12.3 del Objetivo de Desarrollo Sostenible 12 (ODS 12), urge acelerar las medidas para reducir la pérdida y el desperdicio de alimentos. En esta línea, la Unión Europea ha actualizado recientemente sus objetivos vinculantes para 2030, estableciendo una reducción del 10 % en el procesamiento y la fabricación, y del 30 % per cápita en el comercio minorista, la restauración y los hogares, lo que resalta aún más la urgencia de actuar.

Desde Espigoladors & Es Im-perfect®, nos sumamos a este día para reforzar la importancia de actuar ante esta problemática, llevando a cabo diferentes acciones:

1.          Espigueo

El corazón de nuestra actividad se encuentra en el sector primario, especialmente en las explotaciones agrarias donde se originan gran parte de las pérdidas alimentarias. Apostamos por actuar allí donde comienza todo el sistema alimentario, porque es también donde pueden generarse transformaciones profundas, sostenibles y justas.

El espigueo —actividad tradicional de recuperación de alimentos que no se comercializan— es la piedra angular de nuestro modelo. En este sentido, la regulación de esta práctica ha sido un paso fundamental para reconocer su valor social, ambiental y económico, y para consolidarla como una herramienta legítima dentro de las estrategias de prevención de la pérdida y el desperdicio alimentario.

Este vínculo directo con el sector primario nos permite:

  • Dar una segunda vida a frutas y hortalizas que, siendo perfectamente comestibles, quedan fuera del circuito comercial.
  • Trabajar codo con codo con personas productoras y cooperativas agrarias, creando alianzas que ponen en valor su trabajo y reducen las pérdidas en el campo.
  • Derivar los alimentos recuperados, a través de sistemas de distribución alimentaria ya existentes o colaboraciones con entidades sociales, hacia colectivos que enfrentan mayores dificultades para acceder a una alimentación saludable, suficiente y sostenible.
  • Educar, sensibilizar y movilizar a través de su participación, a una gran diversidad de públicos —personas voluntarias, centros educativos, entidades sociales, colectivos en situación de vulnerabilidad, empresas y ciudadanía en general—, generando en todas ellas una profunda toma de conciencia y promoviendo cambios reales.

Nuestra apuesta por el sector primario no es solo estratégica, sino también política y ética: reivindicamos el derecho a una alimentación justa para todas las personas, que comience con una producción responsable y termine con una distribución equitativa y sostenible.

2.          Investigación y datos para políticas eficaces

Obtenemos información rigurosa para diseñar políticas e inversiones ajustadas a cada contexto, que permitan reducir pérdidas y desperdicio. Por ejemplo:

Proyecto Zitroladors, impulsado junto a WWF con el apoyo del Ministerio para la Transición Ecológica, analiza la magnitud y causas de las pérdidas de cítricos en el campo, y propone soluciones para minimizarlas y combatir el cambio climático. Consulta el informe: “Los criterios estéticos como causa de pérdidas alimentarias en cítricos” (2024).

3.          Educación, sensibilización y transmisión de saberes

Empoderamos a las personas consumidoras a través de la educación y campañas que promueven hábitos responsables en los hogares y las escuelas. Un ejemplo:

Proyecto (S)àvies, basado en la convicción de que la sabiduría de las personas mayores es un bien común que debemos cuidar y compartir. Recuperamos saberes tradicionales, recetas de aprovechamiento y trucos de cocina cotidiana que se están perdiendo con el ritmo acelerado de la vida actual. Las personas mayores se convierten en protagonistas, agentes de cambio y transmisoras de cultura, valores y resiliencia. No solo cocinan, sino que enseñan, cuentan historias, crean comunidad y generan vínculos. Así se crean espacios intergeneracionales de aprendizaje mutuo y cuidado colectivo, donde personas de todas las edades redescubren el valor del tiempo, la memoria y la alimentación consciente.

4.          Transformación alimentaria con inclusión laboral

En nuestro obrador es im-perfect®, realizamos transformación alimentaria inclusiva, utilizando productos vegetales descartados del circuito comercial para mitigar la pérdida y mejorar el sistema alimentario desde lo económico, social y ambiental. Consulta nuestro catálogo de productos Es Im-perfect®. (Botiga Online – es im-perfect) y participa de esta acción de Campaña de Navidad:

«Esta Navidad, regala lotes con impacto positivo». De cara a las fiestas, proponemos una manera valiente de seguir fortaleciendo alianzas con empresas:

¿Y si este año la cesta de Navidad, o los regalos corporativos, no solo hicieran feliz al equipo y clientes, sino que también ayudaran a reducir el desperdicio alimentario y a crear empleo inclusivo?

Con cada producto de es im-perfect® se:

  • Salva alimentos que se iban a perder y apostando por la economía circular.
  • Crea oportunidades laborales para personas en situación de vulnerabilidad.
  • Regala algo diferente, con historia, propósito y valores que se contagian.

En definitiva, es un gesto pequeño con un impacto transformador enorme.”

5.          Incidencia política

Desde hace más de una década, impulsamos cambios legislativos como la reciente Ley estatal de prevención de las pérdidas y el desperdicio alimentario (2025). Esta reconoce formalmente el espigueo como una herramienta legítima y regulada de prevención, así como a los modelos de economía social e inserción laboral como parte activa de la solución.

Replicar el modelo Espigoladors

Después de once años, trabajamos para que el modelo Espigoladors se replique en otras partes de España y del mundo. Muchas comunidades pueden adaptar esta experiencia para luchar contra el desperdicio alimentario y generar impacto social, ambiental y económico positivo. Nuestras líneas de acción — espigueo, transformación alimentaria inclusiva, sensibilización, investigación e incidencia política— son adaptables a distintas realidades locales.

Autoría de la imagen: Jordi Flores

Alimentando la Inclusión: un año sumando fuerzas por un sistema alimentario más justo y sostenible

Alimentando la Inclusión: un año sumando fuerzas por un sistema alimentario más justo y sostenible

Más de 47.000 personas participantes y más de 200 acciones realizadas en Cataluña y Madrid

Hoy ponemos el punto y seguido a un camino compartido de aprendizajes, cooperación y transformación. El proyecto Alimentando la Inclusión, impulsado por Heliconia, Fundación Espigoladors, Agrícola Salvia y es im-perfect®, ha sido mucho más que una iniciativa: ha sido una apuesta por demostrar que es posible construir sistemas agroalimentarios locales más sostenibles, inclusivos y resilientes.

Durante este tiempo, hemos conseguido:

  • 45.723 personas participantes en talleres, charlas, formaciones, ferias y mercados.
  • 210 acciones desarrolladas en Cataluña y la Comunidad de Madrid, para sensibilizar, capacitar e innovar en la transición hacia un modelo alimentario sostenible.
  • Modernización de medios productivos con criterios de sostenibilidad y economía circular.
  • Oportunidades laborales de calidad para personas en situación de vulnerabilidad, reforzando la empleabilidad y la inclusión social.
Un proyecto de triple impacto

Ambiental. Hemos contribuido a reducir el desperdicio alimentario y a impulsar la economía circular en la producción y transformación de alimentos frescos.

Social. Se han generado espacios de inserción y empleabilidad para colectivos en riesgo de exclusión, fortaleciendo la cohesión social.

Económico. Se ha potenciado la intercooperación entre entidades de la economía social, fortaleciendo proyectos con impacto real en el territorio.

Mirando hacia el futuro

Este cierre no significa un final, sino un nuevo inicio. Hemos demostrado que la colaboración entre entidades sociales, empresas de inserción y ciudadanía multiplica el impacto y abre caminos hacia un sistema alimentario más justo.

Seguiremos trabajando para:

  • Reducir el desperdicio alimentario.
  • Generar más oportunidades laborales inclusivas.
  • Sensibilizar a la sociedad sobre hábitos de consumo responsables.

Gracias a todas las personas que han formado parte de este recorrido: participantes, entidades, administraciones y comunidades. Juntas y juntos, hemos demostrado que otra forma de alimentarnos y de organizarnos es posible.

Con el apoyo del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia del Ministerio de Trabajo y Economía Social y la financiación de la Unión Europea – Next Generation EU.

(S)àvies por el clima: un movimiento colectivo por una alimentación más sostenible

(S)àvies por el clima: un movimiento colectivo por una alimentación más sostenible 

Más de 1.500 personas han formado parte de las diversas acciones del proyecto implicándose en la lucha por un sistema agroalimentario más justo y sostenible.

El proyecto (S)àvies nació con la voluntad de poner en el centro las voces, experiencias y conocimientos de las personas mayores en torno a la alimentación. En un momento en que nuestra sociedad busca respuestas ante la crisis climática y social, hemos querido recuperar la sabiduría popular y cotidiana que a menudo queda invisibilizada, pero que contiene ingredientes clave para caminar hacia un sistema alimentario más justo y sostenible.

¿De dónde partimos?

Las generaciones mayores crecieron en un entorno alimentario muy diferente al actual. En ese momento, el mundo rural estaba más vivo, el comercio se basaba sobre todo en circuitos cortos y la mayor parte de los alimentos provenían de producciones locales y de temporada. Estas generaciones además conocen recetas, trucos de conservación y modelos de compra de fruta, verdura, carne o pescado que responden a los patrones de una alimentación saludable. En definitiva, es una generación que acumula un gran conocimiento sobre alimentación, pero que en muchos casos ese saber queda arrinconado y no recibe el reconocimiento social que merece.

Actualmente, el sistema agroalimentario imperante es uno de los grandes causantes de la emergencia climática. Hablamos de un sistema industrial y globalizado que perjudica a la salud y es una grave amenaza para el planeta. Basado en la explotación intensiva de recursos y en la concentración del poder en manos de pocas empresas, expulsando a pequeños productores y debilitando la soberanía alimentaria. Genera hasta un tercio de las emisiones de gases de efecto invernadero, degrada suelos, contamina aguas y consume gran parte de los recursos hídricos. Además, sufre y agrava el cambio climático, con impactos en las cosechas y enormes pérdidas de alimentos.

Este proyecto ha tenido como objetivo recuperar los conocimientos de la generación de la “gente mayor” y hacerlos extensivos al resto de la sociedad para promover un cambio de hábitos que tengan un impacto directo en la transformación de este modelo.

(S)àvies por el clima: el proyecto

(S)àvies por el clima es un proyecto de implicación comunitaria con el que hemos acompañado a dos grupos de personas mayores de 60 años a recuperar, ampliar y compartir sus saberes hacia la cultura alimentaria y culinaria. El objetivo final es convertirlas en líderes comunitarias para fomentar la soberanía alimentaria, el consumo sostenible y la cultura residuo cero entre el vecindario de sus barrios..

Las (S)àvies se han convertido, así, en activistas y al mismo tiempo altavoces para toda la ciudadanía de Barcelona para promover hábitos alimentarios más sostenibles, la soberanía alimentaria y el aprovechamiento alimentario.

Durante estos meses, (S)àvies ha sido mucho más que un proyecto: ha sido un proceso colectivo. Hemos construido un espacio en el que el conocimiento, el intercambio de saberes y el trabajo colectivo han sido protagonistas.

¿Qué hemos logrado?

El proyecto (S)àvies ha sido una experiencia colectiva con un gran impacto en la comunidad. En total, han participado 24 (S)àvies, que con su implicación han impulsado acciones transformadoras y significativas. Gracias a ellas, 912 personas han participado directamente en las acciones promovidas, mientras que el ciclo «Aprovechar es de (S)àvies» ha contado con 802 participantes más. Esto supone un total de 1.714 personas que han formado parte en las distintas actividades del proyecto. En el marco del ciclo, se han llevado a cabo 21 acciones que han dado continuidad al mensaje de concienciación y compromiso, y que se han visto reforzadas con diversas acciones de comunicación para amplificar su difusión y su impacto social.

Estas cifras muestran que el proyecto no sólo ha movilizado a personas, sino que ha generado conciencia y ha puesto en valor el conocimiento de las personas mayores como motor de transformación social.

“Aprovechar es de (S)àvies”:

Al llarg de tot el projecte i sota el paraigües del cicle “Aprofitar és de (S)àvies” hem impulsat diverses accions per fomentar l’alimentació sostenible i la cuina d’aprofitament entre els veïns i veïnes del Poble-sec i de la Font d’en Fargues i la ciutadania de Barcelona.

  • Espigueos con colectivos en situación de vulnerabilidad. Una actividad que ha permitido a todas las personas participantes tejer alianzas, gozar de una actividad al aire libre y, además, luchar contra la problemática de las pérdidas alimentarias y por el derecho a una alimentación saludable y sostenible.
  • Talleres de cocina de aprovechamiento: espacios intergeneracionales donde personas de diferentes edades han compartido recetas, trucos de cocina y formas de aprovechar los alimentos, convirtiendo cada encuentro en una fiesta de sabores y aprendizajes.
  • Movilización ciudadana: hemos participado en ferias y festivales e impulsado acciones de sensibilización para abrir conversaciones sobre alimentación sostenible, aprovechamiento, justicia social y cambio de modelo, haciendo que la sabiduría de las (S)àvies sea un punto de partida para la transformación colectiva. También hemos dado voz a las (S)àvies a través de podcasts y otros canales de comunicación.
  • Materiales divulgativos y publicaciones: para dar continuidad a todo este conocimiento, hemos elaborado recursos que permiten que la sabiduría recuperada y compartida no se pierda, sino que siga circulando. De todo esto han nacido recetarios llenos de consejos y trucos de aprovechamiento, cápsulas de vídeo creadas para que todos y todas podamos cambiar nuestros hábitos y avanzar hacia un sistema agroalimentario más justo y sostenible, ¡y mucho más!
¡Esto no termina aquí!

Aunque ahora cerramos oficialmente el proyecto, su impacto sigue. Las recetas, las historias y los vínculos que hemos tejido seguirán vivos en las casas, en los barrios y en las entidades que han participado. (S)àvies ha sido una semilla que seguirá creciendo en forma de nuevos proyectos, de prácticas cotidianas más sostenibles y de una mirada más atenta hacia el valor del saber popular.

No podemos acabar sin expresar un agradecimiento inmenso a todas las personas que han hecho posible el proyecto: Las (S)àvies por el clima de la Font d’en Fargues y del Poble-sec que han compartido su sabiduría y sus historias con generosidad. Las entidades y colaboradoras que nos han dado apoyo, espacios y recursos. Y toda la comunidad que ha participado en talleres, actividades y acciones, haciendo crecer el proyecto más allá de lo imaginado. Gracias por hacer de (S)àvies un proyecto vivo, inspirador y transformador.

El proyecto SOULFOOD entra en su recta final con dos jornadas de cierre en Reus

El proyecto SOULFOOD entra en su recta final con dos jornadas de cierre en Reus

Los pasados jueves y viernes, Reus acogió el evento final del proyecto europeo SOULFOOD, una iniciativa que concluirá oficialmente a finales del mes de agosto tras dos años de intenso trabajo. El proyecto ha contado con un consorcio multidisciplinar formado por socios de nueve países europeos, con el objetivo común de hacer frente a las Pérdidas y el Desperdicio Alimentario (PDA) en el ámbito de la producción agroalimentaria.

El eje central del proyecto ha sido el diseño y desarrollo de una herramienta digital innovadora para facilitar la canalización de los excedentes alimentarios del sector primario hacia entidades sociales. Esta herramienta no solo busca optimizar el aprovechamiento de los recursos alimentarios, sino también digitalizar el sector agroalimentario y visibilizar los retos estructurales a los que se enfrenta hoy en día el campesinado europeo.

Durante las dos jornadas en Reus, se combinaron eventos públicos de difusión con reuniones internas de cierre del proyecto. El encuentro despertó el interés de los medios de comunicación locales y contó con la presencia destacada de representantes institucionales de la Diputación de Tarragona, quienes manifestaron su compromiso con la continuidad del proyecto y con el apoyo al campesinado del Camp de Tarragona.

El colofón final fue la visita a la finca de Laura Blanch, una de las productoras referentes del proyecto. Laura abrió las puertas de su explotación de agricultura integrada, ofreciendo una muestra práctica de gestión sostenible, donde el papel de entidades como Espigoladors resulta clave para reducir el desperdicio y aprovechar los recursos de forma justa y eficiente.

Un Peer Review europeo para repensar las políticas contra el desperdicio alimentario

Paralelamente al evento de cierre del proyecto, la Diputación de Tarragona acogió los días 15 y 16 de julio una revisión entre iguales (Peer Review) de Interreg Europe, una metodología de aprendizaje entre iguales en la que diversas regiones europeas aportan su experiencia para ayudar a mejorar políticas públicas locales.

Se trata de una actividad organizada por la Policy Learning Platform de Interreg Europe, en la que una región anfitriona expone un reto o política a mejorar, y expertos y representantes de otras regiones europeas ofrecen recomendaciones, buenas prácticas y reflexiones críticas desde su experiencia. Todo ello para guiar acciones futuras con una mirada colaborativa e internacional.

En este caso, la Diputación de Tarragona asumió el rol de anfitriona, exponiendo los retos que afronta para reducir el desperdicio alimentario en la producción agroalimentaria, especialmente en el mundo rural. La necesidad de mejorar las políticas públicas en este ámbito ha sido uno de los puntos clave que el proyecto SOULFOOD ha puesto sobre la mesa.

La jornada se inició con una bienvenida institucional y una presentación de la realidad agrícola del territorio. A continuación, las entidades locales expusieron datos, prácticas e iniciativas relevantes en la lucha contra el desperdicio. Por la tarde, los expertos internacionales compartieron buenas prácticas y experiencias replicables, centrándose en:

  • Metodologías para la reducción de pérdidas en la producción y distribución
  • Activación de iniciativas sociales y de sensibilización en el mundo rural

El segundo día se dedicó a la generación colectiva de propuestas y recomendaciones específicas que podrían implementarse en el territorio. También se debatieron acciones de seguimiento y oportunidades de futura colaboración entre regiones europeas.

Avanzamos en la prevención del desperdicio alimentario desde una mirada local y europea

El cierre del proyecto SOULFOOD y el Peer Review de Interreg Europe han sido dos espacios complementarios y enriquecedores que han sentado las bases para seguir avanzando en la prevención del desperdicio alimentario desde una mirada local y europea. El éxito de participación y la implicación de instituciones, entidades sociales y expertas ha dejado claro que la lucha contra las PDA necesita alianzas sólidas, compromiso político y soluciones prácticas e innovadoras.

Con iniciativas como ésta, Tarragona se posiciona como referente en la promoción de un modelo agroalimentario más justo, sostenible y resiliente.