5.354 kg de naranja amarga recuperada de las calles de Barcelona de la mano de más de 500 personas voluntarias
Más de cincuenta equipamientos, centros educativos o entidades sociales han sido beneficiarias de La Marga, la mermelada solidaria.
Un año más, la iniciativa Barcelona Espigola, impulsada por el Ayuntamiento de Barcelona con Parques y Jardines para promover una ciudad más sostenible y circular, ha sido un éxito.
Este 2025, de nuevo, del 6 al 11 de febrero, las calles de Barcelona se llenaron de voluntarios y voluntarias para recuperar las naranjas amargas de la ciudad. Espigamos nada menos que 5.354 kg de naranja amarga con la participación de más de 500 personas, buena parte en representación de 35 entidades (escuelas, entidades sociales y colectivos vecinales).
Pero esto no ha sido todo. Este año, hemos contado con la participación de un total de siete distritos: Sant Andreu, Les Corts, Ciutat Vella, Sant Martí, Gràcia, el Eixample y, por primera vez, Horta-Guinardó, con un espigueo que también sirvió para tejer redes con proyectos como las (S)àvies por el Clima, impulsado por Espigoladors.




La mermelada solidaria La Marga
Gracias a los espigueos hemos podido elaborar en el obrador de la empresa de inserción es im-perfect un total de 13.400 unidades de la mermelada social #LaMarga, que se ha distribuido a entidades vecinales y colectivos de los diferentes distritos En total, 58 equipamientos, centros educativos o entidades de los siete distritos han sido beneficiarios de la donación.
También, desde Sant Andreu, se ha realizado un acto simbólico de entrega para poder hacer llegar La Marga a las entidades que formaron parte de las espigadas del mes de febrero.




Más allá de los espigueos:
La iniciativa, además, ha contado con una serie de acciones de sensibilización para poder debatir sobre la problemática del desperdicio alimentario y el derecho a una alimentación saludable y sostenible.
Unos encuentros en los que hemos abordado esta problemática desde diferentes perspectivas:
- Hemos reflexionado sobre dimensión global del desperdicio, sus causas y las graves consecuencias sociales, económicas y ambientales que genera.
- Hemos descubierto #BarcelonaEspigola como una iniciativa que da valor a lo que a menudo se considera residuo, transformándolo en recurso y devolviéndolo a los barrios en forma de mermelada social.
- A través del tacto, el olfato y el gusto, hemos descubierto diferencias entre la naranja dulce y la amarga, poniendo en valor también las frutas (im)perfectas que no encajan con los estándares del mercado, pero que son 100% comestibles.
- Y, por primera vez, hemos elaborado mermelada de naranja amarga, reflexionando sobre la alimentación saludable y sostenible. Incluso hemos creado nuestras propias etiquetas para la mermelada recién hecha.
En total, los talleres contaron con la participación de 18 entidades y más de 350 personas.




Una ciudad comestible, participativa e inclusiva
#BarcelonaEspigola ha demostrado, una vez más, que es un proyecto con una gran capacidad de implicar a colectivos muy diversos, encontrando espacios que se adaptan a las necesidades de cada uno de ellos y construyendo, desde la práctica, una ciudad más cohesionada y sostenible.
Gracias a todas las personas, entidades, escuelas, colectivos, distritos y voluntarias que han hecho posible esta edición. Es el ingrediente clave que hace que todo esto tenga sentido.
